{"id":148,"date":"2015-06-09T18:20:09","date_gmt":"2015-06-09T16:20:09","guid":{"rendered":"http:\/\/retortillo.ink\/?page_id=148"},"modified":"2015-06-09T18:20:09","modified_gmt":"2015-06-09T16:20:09","slug":"la-soledad-del-perdedor","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/retortillo.ink\/?page_id=148","title":{"rendered":"LA SOLEDAD DEL PERDEDOR"},"content":{"rendered":"<p><em><\/em><\/p>\n<p>7 de octubre de 2013<br \/>\nLA SOLEDAD DEL PERDEDOR<br \/>\nUna noche m\u00e1s decidi\u00f3 ir a tomar una copa al bar de siempre. Era un poco l\u00fagubre y bastante feo. Era un rect\u00e1ngulo delimitado por la barra, en forma de ele, que se encontraba a mano derecha. Al fondo, una cortina ocultaba el acceso a un pasillo m\u00e1s estrecho aun donde se encontraban los servicios, la cocina y despensa.<br \/>\nLe gustaba colocarse en el rinc\u00f3n que delimitaba la barra con la pared de la puerta de entrada. Sentado all\u00ed pod\u00eda sentirse protegido, adem\u00e1s ve\u00eda al resto de los parroquianos.<br \/>\nSiempre sol\u00eda tomar lo mismo: una cerveza, aunque m\u00e1s bien habr\u00eda de decir una detr\u00e1s de otra. El due\u00f1o del bar le conoc\u00eda perfectamente no en vano eran ya varios los a\u00f1os que casi a diario pasaba por all\u00ed. Se llamaba Ram\u00f3n, aunque la clientela le llamaba \u201cMoncho\u201d.<br \/>\nDe los clientes con los que coincid\u00eda habitualmente, uno era especial. Se llamaba Mar\u00eda. Como a \u00e9l, tambi\u00e9n le gustaba tomarse una copa antes de irse a dormir. Ya no era una ni\u00f1a, aunque todav\u00eda estaba de buen ver. Hab\u00eda cumplido los cuarenta y segu\u00eda soltera. \u201cQue les aguante su madre\u201d, sol\u00eda decir. \u201cLa mayor\u00eda de los hombres no valen ni para joder\u201d, para de inmediato rectificar, \u201cbueno para eso s\u00ed, para joderte la vida, para eso s\u00ed que valen\u201d. \u201cT\u00fa eres diferente\u201d, le dec\u00eda, mir\u00e1ndole a los ojos con una mirada entre p\u00edcara y coqueta. \u201cLa prueba es que tampoco te has casado\u201d.<\/p>\n<p>Fasc\u00edculo 2\u00ba<\/p>\n<p>Luis no le contest\u00f3 pues pensaba que qu\u00e9 ten\u00eda que ver lo uno con lo otro. \u00c9l no se hab\u00eda casado porque no hab\u00eda encontrado el momento de decirle a una mujer que la quer\u00eda o porque no hab\u00eda sido lo suficientemente valiente para acercarse a una y propon\u00e9rselo. Porque (pensaba) \u00bfcu\u00e1l es realmente el motivo por el que sigo soltero? Y no sab\u00eda responderse. Hab\u00eda salido con alguna chica por la que sent\u00eda cuando menos cari\u00f1o si no amor. Pero por unas razones o por otras\u2026. Quiz\u00e1 por cobard\u00eda\u2026.<br \/>\nSe qued\u00f3 pensativo mientras daba un sorbo a su cerveza, para de pronto, ver claro el motivo de su fracaso amoroso. Cogi\u00f3 a Mar\u00eda por los brazos y le dijo mir\u00e1ndole a la cara fijamente:<br \/>\n&#8211; Sabes por qu\u00e9 no nos hemos casado, Mar\u00eda?<br \/>\n&#8211; No, d\u00edmelo t\u00fa, si lo sabes, &#8211; dijo ella sonriendo un tanto incr\u00e9dula, levantando los brazos todo lo que \u00e9l le permit\u00eda como protegi\u00e9ndose de la risa que le estaba dando vi\u00e9ndole tan serio.<br \/>\n&#8211; \u00a1Porque somos dos perdedores! (Mar\u00eda, que se ha soltado de las garras de Luis, se le queda mirando no entendiendo nada. Se vuelve hacia la barra y da un sorbo a su ginebra). Y la gente no quiere a los perdedores, prefiere a los triunfadores, como es l\u00f3gico. Infunden mayor confianza y no dan pena como nosotros. Y lo dijo con un aplomo que hasta \u00e9l mismo se sorprendi\u00f3 del tono de voz tan elevado que hab\u00eda usado. Ella se le qued\u00f3 mirando casi asustada pues nunca le hab\u00eda visto hablar dando voces como ahora hab\u00eda hecho, y le solt\u00f3, tambi\u00e9n con un tono de voz sumamente alto.<br \/>\n&#8211; \u00a1No estoy de acuerdo! Ya te lo he dicho muchas veces. Yo no me he casado porque no he encontrado a un hombre sensible que supiera comprenderme. Porque siempre me parec\u00eda que sal\u00edan conmigo para aprovecharse de m\u00ed. No porque sea una perdedora. Yo no soy una perdedora. Soy una persona normal, como cualquier otra, que siempre he vivido de mi trabajo. Que no le debo nada a nadie. Que me he valido por m\u00ed misma desde los diecis\u00e9is a\u00f1os, que es cuando entr\u00e9 a trabajar en el comercio \u201cLas Novedades\u201d, aunque de novedad ya no tienen nada.<br \/>\nEn ese momento entraron por la puerta dos clientes a los que conoc\u00edan perfectamente pues frecuentaba el bar tanto como ellos. Eran dos buenos amigos: Pepe y Federico, al que todos le llamaban \u201cFede\u201d.<br \/>\nBuenas noches, dijeron a coro ambos.<br \/>\nBuenas noches les respondieron ellos.<br \/>\nMira, ah\u00ed tienes a otros dos triunfadores de la vida. El uno cojo y el otro con los pulmones destrozados.<br \/>\nMar\u00eda le mir\u00f3 con un cierto enfado y con un tono de reproche, le dijo:<br \/>\n&#8211; Mira, no s\u00e9 lo que te pasa hoy, amigo. Pero no te reconozco. Si sigues as\u00ed, te dejo y me voy a casa. \u00bfTe ha pasado algo hoy que no puedas decirme? \u00a1Pero qu\u00e9 co\u00f1o te pasa, t\u00edo! \u00a1C\u00f3mo puedes decir que somos dos fracasados! Si acaso, lo ser\u00e1s t\u00fa, no te digo. Yo no soy una fracasada, \u00bfme entiendes?<br \/>\n&#8211; \u00a1No, fracasados, no! He dicho perdedores, querida m\u00eda. \u00a1Per-de-do-res! Y resalt\u00f3 cada s\u00edlaba de forma harto elocuente. No es lo mismo ser perdedores que fracasados.<br \/>\nMar\u00eda dej\u00f3 de mirar a Luis y se dio la vuelta, y con \u00e1nimo de devolver al encuentro un poco de cordura, decidi\u00f3 pedirle al camarero otras dos consumiciones:<br \/>\nGabi, haz el favor, anda. Ponle al amigo Luis una cerveza a ver si se le refrescan las ideas y a m\u00ed dame una ginebra, pero bien fr\u00eda que la otra no lo estaba.<\/p>\n<p>(fasc\u00edculo 3\u00ba)<br \/>\nLos dos bebieron al un\u00edsono sin mirarse. Pepe y Fede levantaron sus vasos de vino y brindaron sin decir palabra. Mar\u00eda dej\u00f3 su copa y le dijo:<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre un fracasado y un perdedor?<br \/>\n&#8211; Pues muy sencillo, respondi\u00f3 Luis. El fracaso pertenece al mundo interior de la persona, forma parte de la realizaci\u00f3n propia, es uno el que siente que ha logrado lo que se propon\u00eda o no. Mientras que el ser triunfador o perdedor pertenece al entramado social. Son los otros los que deciden si has alcanzado el triunfo o no. Por ejemplo, para que lo entiendas, una persona puede ser un fracasado como padre y esposo porque las relaciones con su pareja y con sus hijos no son como a \u00e9l le gustar\u00eda. Sin embargo, puede ser un tipo de \u00e9xito social porque es un buen empresario o porque es un buen profesional de la abogac\u00eda o cualquier otra faceta de la vida laboral.<br \/>\n&#8211; Ya, entonces t\u00fa y yo no somos fracasados porque hemos logrado lo que quer\u00edamos, \u00a1no ser nada! (Y se ech\u00f3 a re\u00edr). En cambio s\u00ed somos perdedores porque los dem\u00e1s nos ven como tales ya que no hemos tenido \u00e9xito en la vida ni como empresarios ni como abogados o m\u00e9dicos.<br \/>\n&#8211; M\u00e1s o menos, dijo Luis.<br \/>\nDe nuevo hubo un largo silencio entre ambos. Los dos beb\u00edan mientras tanto. Hasta que Mar\u00eda volvi\u00f3 a hablar:<br \/>\n&#8211; T\u00fa sabes algo de mi vida, \u00bfverdad?<br \/>\n&#8211; S\u00ed, algo me has contado a lo largo de estos a\u00f1os.<br \/>\n&#8211; Sabes que me qued\u00e9 hu\u00e9rfana de madre a los quince a\u00f1os y que mi padre se volvi\u00f3 a casar con una se\u00f1ora.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, hace tiempo que me lo contaste.<br \/>\n-Y sabes que me pute\u00f3 todo lo que pudo\u2026<br \/>\n&#8211; Bueno, algo intu\u00eda o algo me contaste t\u00fa\u2026.. Ya no me acuerdo bien. Pero \u00bfa qu\u00e9 viene ahora este interrogatorio?<br \/>\nHubo otra pausa entre ambos hasta que Mar\u00eda le dijo:<br \/>\n&#8211; Voy a contarte algo que no he dicho nunca a nadie. As\u00ed quiz\u00e1 entiendas por qu\u00e9 estoy sola y no me he casado. Pero voy a ponerte antes en antecedentes.<br \/>\nCuando mi padre se cas\u00f3, yo pens\u00e9, ingenua de m\u00ed, que la se\u00f1ora con la que lo hizo suplir\u00eda a mi madre y que por tanto todo volver\u00eda a ser como antes. O sea, que yo volver\u00eda a ser feliz. Pero me equivoqu\u00e9. Era mala, me trataba con desprecio y procuraba hablarle mal de m\u00ed a mi padre para que este me castigara. Me ignoraba, que es lo peor que le puedes hacer a un adolescente. Como si no existiera. S\u00f3lo se dirig\u00eda a m\u00ed cuando me ten\u00eda que mandar hacer algo. Convenci\u00f3 a mi padre para que me pusiera a trabajar cuanto antes. No hab\u00eda cumplido los diecis\u00e9is a\u00f1os (edad m\u00ednima para poder acceder al mercado laboral, que se dice ahora) cuando me sac\u00f3 del colegio. Y yo era una buena alumna que hubiera podido terminar una carrera y ser hoy en d\u00eda una mujer de \u00e9xito\u2026. (Hizo una pausa y continu\u00f3) Como no era posible trabajar fuera por no tener la edad reglamentaria, me obligaba a trabajar en casa como si fuera la criada, mientras ella se maquillaba, se vest\u00eda de fiesta y se iba por ah\u00ed. Yo se lo dec\u00eda a mi padre pero este no me cre\u00eda y siempre me dec\u00eda que lo que ten\u00eda que hacer era obedecerla.<br \/>\nPero yo ten\u00eda decidido que deb\u00eda abandonar aquella casa cuanto antes. Por eso, pocos d\u00edas despu\u00e9s de cumplir los diecis\u00e9is a\u00f1os, sal\u00ed a la calle en busca de trabajo. No soportaba estar m\u00e1s tiempo en casa con aquella se\u00f1ora. Entr\u00e9 en varios comercios de la ciudad solicitando un puesto de aprendiza y por fin en \u201cLas Novedades\u201d me contrataron. Me hicieron algunas preguntas sobre mis gustos, mi disposici\u00f3n para el comercio por los horarios, por qu\u00e9 hab\u00eda dejado de estudiar\u2026. Y poco m\u00e1s.<br \/>\nAl llegar a casa, por la noche, se lo dije a mi padre y le pareci\u00f3 bien. Ella no dijo nada, pero se la ve\u00eda que disfrutaba con la noticia. M\u00e1s tarde se arrepentir\u00eda de ello.<br \/>\nDesde ese d\u00eda mi vida cambi\u00f3. Ya no ten\u00eda que trabajar en casa pues lo hac\u00eda fuera. Mi madrastra no parec\u00eda ahora tan contenta pues ten\u00eda que hacerlo ella y no le gustaba demasiado, parec\u00eda que hab\u00eda nacido para estrella del cine, no soportaba romperse una u\u00f1a. Pero no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que hacerlo, \u00a1que se joda! \u2013 y re\u00eda mientras daba otro trago de ginebra.<br \/>\nPasaron los a\u00f1os y como mi sueldo hab\u00eda aumentado y me daba para alquilar una habitaci\u00f3n, y ya no soportaba m\u00e1s a mi madrastra, le dije a mi padre que me iba de casa. \u00c9l al principio, puso alguna pega, m\u00e1s por aquello de parecer un padre interesado por el devenir de la vida de una hija que por que realmente le importara que me fuera.<br \/>\nAlquil\u00e9 una habitaci\u00f3n a una se\u00f1ora viuda que pas\u00f3 a ser casi como una madre para m\u00ed. Al menos, al terminar la jornada de trabajo, no me entraba la angustia que sent\u00eda cada vez que atravesaba la puerta de mi casa. Y as\u00ed fue pasando el tiempo. D\u00edas buenos con otros no tanto. Pero fui al menos libre para hacer lo que me dio la gana. En estos a\u00f1os toda relaci\u00f3n con mi padre consisti\u00f3 en ir a comer alg\u00fan domingo con \u00e9l. A veces me llamaba a la pensi\u00f3n (as\u00ed la llamaba \u00e9l) para preguntarme qu\u00e9 tal estaba. Y por mi cumplea\u00f1os, que no se olvid\u00f3 nunca.<br \/>\nGabi, (ahora fue Luis el que le llam\u00f3) danos otra copa, anda, que Mar\u00eda tiene la garganta seca de tanto hablar. Y pon un poco de m\u00fasica relajante. Pon \u201cPyramid\u201d de Andreas Wollenweider, que me trae buenos recuerdos.<br \/>\nOye, si te molesto, me callo, \u00a1atontao, que eres un atontao!<br \/>\nJa,ja,ja. Eres \u00fanica, peque\u00f1a. Te picas enseguida, pero te pones tan guapa cuando te enfadas.<br \/>\n\u00a1Vete a la mierda! (A Luis le dio la tos de tanto intentar aguantar la risa).<br \/>\nPerdona, perdona, es que quer\u00eda relajar un poco la tensi\u00f3n\u2026<br \/>\nGabi les puso las copas y Mar\u00eda continu\u00f3:<br \/>\nHab\u00eda cumplido los veinti\u00fan a\u00f1os, cuando un d\u00eda del mes de enero, me vinieron a buscar al trabajo para decirme que mi padre hab\u00eda tenido un accidente. Mi padre ten\u00eda que Viajar al norte y aunque hab\u00eda nevado mucho aquella noche y no deber\u00eda haber salido de casa, no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que hacerlo pues el trabajo se lo exig\u00eda. La carretera estaba cubierta de nieve. En una curva muy pronunciada no pudo hacer nada, el coche sali\u00f3 despedido y se despe\u00f1\u00f3 yendo a parar al fondo de un barranco.<br \/>\nTe ahorrar\u00e9 detalles. Todo fue bastante desagradable. El cuerpo era irreconocible. Por las pertenencias que si no, no hubieran sabido qui\u00e9n era. Despu\u00e9s del funeral tuvimos l\u00edo de papeles, ya sabes, lo normal en estos casos. Mi madrastra procur\u00f3 quedarse con todos los bienes de mi padre salvo los que no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que darme porque me correspond\u00edan por ley. Y si te he visto, no me acuerdo. Hasta hoy. Nunca m\u00e1s la he vuelto a ver.<br \/>\n\u00bfTe estoy aburriendo?<br \/>\nNo, en absoluto. Sigue, que est\u00e1 muy interesante.<br \/>\nA partir de este momento, cre\u00ed que ya nadie m\u00e1s que yo ser\u00eda due\u00f1a de mi vida, pero estaba equivocada.<br \/>\nAl poco tiempo, entr\u00f3 a trabajar en \u201cLas Novedades\u201d un joven de mi edad, muy bien parecido, agradable en el trato, de gestos pausados y delicados, as\u00ed como muy alegre y jovial. Desde el primer momento supe que aquel joven gal\u00e1n me iba a conquistar.<br \/>\n(fasc\u00edculo 4\u00ba)<\/p>\n<p>Se llamaba Jaime. Me derret\u00eda con solo verlo llegar por la ma\u00f1ana. No te digo nada si me hablaba o me cog\u00eda del brazo para indicarme algo. Un d\u00eda me invit\u00f3 a salir. \u201c\u00bfTe apetece que, despu\u00e9s del trabajo, vayamos a tomar un caf\u00e9?\u201d No le dije que s\u00ed de inmediato, no quer\u00eda que pareciera lo que realmente era, que estaba deseando salir con \u00e9l, y le contest\u00e9 que me lo pensar\u00eda. Antes de la hora de cerrar volvi\u00f3 a preguntarme si ya hab\u00eda decidido qu\u00e9 hacer y le dije que s\u00ed, que aceptaba su invitaci\u00f3n.<br \/>\nAquel d\u00eda tomamos un caf\u00e9 en una cafeter\u00eda y charlamos del trabajo fundamentalmente, parec\u00eda que ninguno de los dos dese\u00e1bamos tocar otros temas m\u00e1s personales; m\u00e1s tarde dimos un paseo por la ciudad y, al anochecer, me acompa\u00f1\u00f3 a mi casa. Todo muy normal. Fue agradable pasear en su compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nAquella noche apenas dorm\u00ed, todo el tiempo estuve imaginando que paseaba de su mano por la ciudad.<br \/>\nLa semana pas\u00f3 muy r\u00e1pido y sin que \u00e9l me invitara de nuevo a salir; pero el s\u00e1bado me propuso volver a salir juntos. Esa noche fuimos al cine. Me tem\u00eda que all\u00ed dentro de la sala y en medio de la oscuridad intentara sobrepasarse. Y yo no sab\u00eda c\u00f3mo iba a responder, mejor dicho s\u00ed sab\u00eda lo que deber\u00eda hacer una joven decente como yo, pero no me fiaba de m\u00ed misma; estaba igual que los deportistas a los que les han abandonado las fuerzas despu\u00e9s del ejercicio y al menor choque caen al suelo. A la menor insinuaci\u00f3n, pod\u00eda caer rendida entre sus brazos.<br \/>\nPero no hizo falta que usara ninguna t\u00e1ctica disuasoria una vez sentados en la butaca del cine. Se port\u00f3 como todo un hombre, o mejor ser\u00eda decir, se port\u00f3 no como habr\u00eda hecho cualquier hombre. (Aqu\u00ed Luis no pudo reprimir la risa. Tanta risa le dio que hasta Pepe y Fede, que andaban a lo suyo y no les prestaban apenas atenci\u00f3n, se callaron y volvieron las miradas hacia ellos.)<br \/>\nMar\u00eda, al verle re\u00edr, le imit\u00f3, aunque con un rictus de cierta tristeza o pena.<br \/>\n-Y \u00bfluego? \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3? Porque supongo que la cosa no qued\u00f3 ah\u00ed.<br \/>\n-No, la cosa discurri\u00f3 con toda normalidad. Es decir, iniciamos un per\u00edodo que podr\u00edamos llamar de noviazgo. \u00cdbamos a la discoteca a bailar, alg\u00fan d\u00eda me llev\u00f3 a cenar a un restaurante de cierto lujo y cenamos muy bien, como es l\u00f3gico, pase\u00e1bamos de la mano, me besaba en la mejilla al despedirme a la puerta de casa\u2026. La cosa iba hacia adelante que dir\u00edamos. Hac\u00eda m\u00e1s de seis meses que est\u00e1bamos saliendo y yo era feliz y creo que \u00e9l tambi\u00e9n. Un d\u00eda me dijo que sus padres me quer\u00edan conocer. Que nos invitaban, bueno, que me invitaban a comer con ellos el domingo siguiente. Acept\u00e9 como no pod\u00eda ser de otra forma. Fue agradable el encuentro con su familia. Me parecieron dos buenas personas: sencillas y sinceras. No guardaron formalismo alguno conmigo por lo que me sent\u00ed tremendamente c\u00f3moda.<\/p>\n<p>Todo era demasiado bonito para durar eternamente. Y\u2026.<br \/>\nUn d\u00eda falt\u00f3 al trabajo. Llam\u00e9 a su casa y me dijo su madre que estaba enfermo. Pregunt\u00e9 si era grave. Y me asegur\u00f3 que era una gripe, que ten\u00eda mucho catarro y que le dol\u00eda por eso el pecho. Que el m\u00e9dico le hab\u00eda recetado unos antibi\u00f3ticos y que en unos d\u00edas estar\u00eda de nuevo con nosotros.<br \/>\nPero iban pasando los d\u00edas y no se reintegraba al trabajo. Yo le visit\u00e9 unas cuantas veces pero no tantas como hubiera deseado pues no quer\u00eda importunar. Oficialmente a\u00fan no \u00e9ramos novios.<br \/>\nUn d\u00eda que no hab\u00eda ido a verle, me llam\u00f3 \u00e9l. Estaba m\u00e1s d\u00e9bil de lo normal, se le notaba en la voz. Quer\u00eda que fuera a su casa. Le pregunt\u00e9 si pasaba algo. Me dijo que no, pero que necesitaba hablar conmigo.<br \/>\nCuando llegu\u00e9, su madre me salud\u00f3 atenta como siempre. Me acompa\u00f1\u00f3 a la habitaci\u00f3n de Jaime, como hac\u00eda normalmente y luego de anunciar mi llegada, nos dej\u00f3 solos. Le di un beso y luego, al observarle detenidamente, pude comprobar que en unos pocos d\u00edas hab\u00eda cambiado su aspecto de forma extraordinaria. Estaba tan demacrado y tan delgado que no parec\u00eda \u00e9l. Yo le pregunt\u00e9 qu\u00e9 tal estaba y me respondi\u00f3 con una voz apenas audible.<br \/>\nBien. (Intent\u00f3 sonre\u00edr, pero no pudo). Y \u00bft\u00fa? \u00bfQu\u00e9 tal por la tienda? (Fue un gran esfuerzo para \u00e9l hacerme la pregunta).<br \/>\nBien. Como siempre, te echamos de menos, sobre todo yo, (y tuve que detenerme porque se me saltaban las l\u00e1grimas. Daba mucha pena verlo). Pero, \u00bfqu\u00e9 te pasa? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan d\u00e9bil? \u00bfQu\u00e9 dicen los informes m\u00e9dicos?<br \/>\nSu mirada indicaba a las claras que estaba muy asustado. Me cogi\u00f3 las manos y me dijo:<br \/>\nEstoy muy enfermo, Mar\u00eda. Tengo una enfermedad muy rara, que los m\u00e9dicos no saben c\u00f3mo se puede curar. Dicen que mi cuerpo no tiene defensas. Cualquier virus que me ataque me puede hacer mucho da\u00f1o. Tengo pulmon\u00eda en estos momentos. Y los antibi\u00f3ticos resultan ineficaces.<br \/>\nYo no sab\u00eda qu\u00e9 decir. Me sent\u00e9 a su lado y acarici\u00e9 su mejilla. \u00c9l cerraba y abr\u00eda los ojos como si no pudiera mantenerlos abiertos mucho tiempo. Le costaba respirar, se lo notaba por el ruido que los pulmones emit\u00edan cada vez que inspiraba o expulsaba el aire. Yo, como cualquier persona hace en instantes similares a este, intent\u00e9 consolarle y le dije:<br \/>\nBueno, algo se podr\u00e1 hacer. \u00a1C\u00f3mo que no hay soluci\u00f3n! Los m\u00e9dicos a veces, para curarse en salud, te ponen las cosas dif\u00edciles, as\u00ed luego no les puedes reclamar si se han equivocado en el diagn\u00f3stico. Estamos en el siglo XX, no en la Edad Media. Ver\u00e1s como al final encuentran la soluci\u00f3n.<br \/>\nAbri\u00f3 los ojos y me mir\u00f3 con cara de resignaci\u00f3n. Deb\u00eda de haber pensado ya muchas veces que todo se acababa. Y nadie mejor que el enfermo para saber cu\u00e1ndo se llega al final del camino. Como no dec\u00eda nada, le pregunt\u00e9:<br \/>\n\u00bfQuieres que haga algo por ti? \u00bfNecesitas alguna cosa?<br \/>\nS\u00ed, hay algo m\u00e1s. (Hizo una pausa para tomar aliento y continu\u00f3) Quiero que me digas lo que sientes por m\u00ed. No quiero morir sin saber cu\u00e1les son tus sentimientos.<br \/>\nLa pregunta me sorprendi\u00f3 sobremanera. No me la esperaba y menos en aquellos momentos. \u00bfQu\u00e9 deb\u00eda decirle? \u00bfQue le quer\u00eda? \u00bfQue estaba enamorada de \u00e9l y que iba a sentir much\u00edsimo que se marchara sin apenas haberle conocido? O ser\u00eda mejor no decirle la verdad y enga\u00f1arle dici\u00e9ndole que le quer\u00eda como a un buen amigo y que como tal le echar\u00eda de menos. Eran ya muchos los segundos que me manten\u00eda en silencio sin responder por lo que \u00e9l volvi\u00f3 a repetirme la pregunta.<br \/>\nMar\u00eda, \u00bfest\u00e1s enamorada de m\u00ed?<br \/>\nY yo, por ganar tiempo, le respond\u00ed con la misma pregunta:<br \/>\nY t\u00fa, \u00bfme quieres?<br \/>\nEsboz\u00f3 una sonrisa que le cambi\u00f3 el gesto del rostro hasta el punto de hacerme olvidar por un instante que estaba enfermo.<br \/>\n\u00a1C\u00f3mo sois las mujeres! Estuvo en silencio unos segundos y despu\u00e9s continu\u00f3. El d\u00eda que entr\u00e9 a trabajar en \u201cLas novedades\u201d y te vi por primera vez, supe que eras la mujer de mi vida. Y supe que me casar\u00eda contigo y que tendr\u00edamos hijos, dos o tres por lo menos. Pero, como soy tan t\u00edmido, tard\u00e9 mucho tiempo en decidirme. Y para cuando me decid\u00ed, ya me encontraba enfermo; aunque fue poco tiempo despu\u00e9s de haber comenzado a salir contigo, cuando me enter\u00e9 de que nunca se har\u00edan realidad mis deseos. Fui al m\u00e9dico especialista pues segu\u00eda sin encontrarme bien, me sent\u00eda muy cansado y el m\u00e9dico de cabecera no encontraba el motivo del cansancio. Me hicieron los primeros an\u00e1lisis y los resultados no fueron nada satisfactorios. Volvieron a repet\u00edrmelos unos d\u00edas despu\u00e9s y fue entonces cuando me dijeron que padec\u00eda una enfermedad extra\u00f1a de la que no se sab\u00eda nada apenas. Fui consciente de la situaci\u00f3n y a partir de ese momento me promet\u00ed no hacerte albergar ilusiones que nunca podr\u00edan llegar a ser realidad. Yo no quer\u00eda tampoco ilusionarme. Y sufr\u00eda, nadie sabe lo que sufr\u00eda por dentro al no poder disfrutar de tu compa\u00f1\u00eda todo lo que hubiera deseado.<br \/>\nMe est\u00e1s diciendo que est\u00e1s enamorado de m\u00ed.<br \/>\nMovi\u00f3 la cabeza como no dando cr\u00e9dito y, clavando sus ojos, ya sin chispa, en los m\u00edos, me dijo:<br \/>\nEstoy tan enamorado de ti como seguro de que me voy a morir pronto. Y de nadie m\u00e1s podr\u00eda volver a estarlo aunque viviera cien a\u00f1os m\u00e1s.<br \/>\nNo pude contener las l\u00e1grimas y me abrac\u00e9 a \u00e9l, mientras le dec\u00eda al o\u00eddo de forma casi compulsiva: \u201cte quiero, te quiero, te quiero\u2026\u201d<br \/>\nSe hizo el silencio de nuevo entre ellos. Luis tom\u00f3 a Mar\u00eda del hombro y la atrajo hacia as\u00ed. Ella, cobijada entre sus brazos, se enjug\u00f3 las l\u00e1grimas que hab\u00edan vuelto a sus ojos con el recuerdo del viejo amor.<br \/>\n-\u00bfTard\u00f3 mucho en morir? \u2013 pregunt\u00f3 Luis.<br \/>\n&#8211; Dos meses apenas. El d\u00eda 28 de julio har\u00e1 quince a\u00f1os que se fue. Ahora ya sabes por qu\u00e9 no me he casado. Para m\u00ed no hay hombre que pueda sustituir a Jaime.<br \/>\n&#8211; Creo que por hoy ya basta de emociones y de alcohol. Deber\u00edamos marcharnos a casa. Pepe y Fede acaban de salir.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, vamos a rumiar nuestra soledad entre las cuatro paredes de muestra habitaci\u00f3n.<br \/>\nSe despidieron de Gabi y salieron del bar agarrados del brazo camino de casa.<br \/>\nFasc\u00edculo 5\u00ba (La soledad del perdedor)<\/p>\n<p>Aquella noche, cuando lleg\u00f3 Mar\u00eda al bar de Moncho, Luis no hab\u00eda llegado a\u00fan. En cambio Pepe y Fede ya llevaban unos cuantos vinos en el cuerpo.<br \/>\nBuenas noches, dijo de forma que todos los presentes oyeron el saludo.<br \/>\nBuenas, respondieron casi a coro. S\u00f3lo Gabi, que se encontraba al fondo de la barra sirviendo a una pareja, le respondi\u00f3 un poco m\u00e1s tarde, justo cuando se acerc\u00f3 a servirle ella.<br \/>\nBuenas noches, Mar\u00eda. Lo de siempre, supongo.<br \/>\nHola, peque\u00f1o, le respondi\u00f3 cari\u00f1osa. Lo de siempre, claro.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 tal?<br \/>\nBien, como siempre. Harta pero alegre al mismo tiempo.<br \/>\nY \u00bft\u00fa? \u00bfQu\u00e9 tal los ni\u00f1os?<br \/>\nBien, creciendo. Y sonre\u00eda al mismo tiempo que le serv\u00eda la ginebra.<br \/>\nDio media vuelta y sigui\u00f3 atendiendo al resto de la clientela, que era m\u00e1s numerosa que de costumbre. Por eso Mar\u00eda se sent\u00eda un poco aislada por lo que decidi\u00f3 ir a charlar con Pepe y Fede.<br \/>\nLos conoc\u00eda de hac\u00eda mucho tiempo y ten\u00eda buena relaci\u00f3n con ellos aunque fueran un poco mayores que ella. Pero le gustaban porque eran aut\u00e9nticos, como le gustaba decir. Pepe, un limpiabotas honrado, sencillo, legal\u2026 un buen tipo. Y Fede, el silic\u00f3tico, ten\u00eda un car\u00e1cter un poco fuerte, quiz\u00e1 producto de la dureza con que la vida le hab\u00eda tratado o por el tipo de trabajo que hab\u00eda desarrollado. Pero tambi\u00e9n era muy noble y muy solidario con los amigos.<br \/>\nA Pepe le faltaba la pierna izquierda. Durante la guerra le hirieron y no cur\u00f3 bien la herida por lo que tuvieron que cort\u00e1rsela. Como no pod\u00eda desarrollar un trabajo, dir\u00edamos que normal, decidi\u00f3 ser limpiabotas. De haber luchado en el bando nacional, tendr\u00eda derecho a una pensi\u00f3n por mutilado de guerra pero como luch\u00f3 en el bando equivocado\u2026.. No era mucho lo que sacaba cada d\u00eda pero le daba para tomarse sus vinos, comprar un paquete de tabaco y comer un plato caliente al menos. No cobraba por limpiar los zapatos, solo ped\u00eda la voluntad. Dec\u00eda que sacaba m\u00e1s as\u00ed. \u201cQue la gente rica es muy rara. Si les pones un precio, te regatean; en cambio, si les pides la voluntad, como est\u00e1n acostumbrados a dar limosna, ganas m\u00e1s\u201d. Se desenvolv\u00eda bien, llevaba una muleta, en forma de \u201cT\u201d que sujetaba bajo el brazo y que le hab\u00eda fabricado un ebanista amigo. Alguna vez su amigo Fede le hab\u00eda propuesto adquirir una pierna ortop\u00e9dica, \u00e9l estaba dispuesto a ayudarle pero era demasiado cara. Viv\u00eda en un s\u00f3tano, que antes hab\u00eda sido una carbonera y que ten\u00eda una gran humedad y en la que no hab\u00eda agua corriente, pero a \u00e9l le parec\u00eda suficiente para vivir dignamente. No le ped\u00eda demasiado a la vida. Se hab\u00eda desenga\u00f1ado hac\u00eda tiempo en cuanto al tema del amor. \u00bfQui\u00e9n iba a querer casarse con un cojo como \u00e9l? Ya ten\u00eda cumplidos los cincuenta y estaba demasiado acostumbrado a arregl\u00e1rselas solo. Bien es verdad que hab\u00eda \u201cuna chica\u201d de una edad similar, que limpiaba la casa de unos se\u00f1ores y que cuando se ve\u00edan se saludaban atentamente, incluso hab\u00edan tomado algo juntos alguna vez, pero nada m\u00e1s. A veces se dec\u00edan que a los dos les vendr\u00eda bien unir sus fuerzas, al menos se har\u00edan compa\u00f1\u00eda\u2026 pero no se atrev\u00edan a dar el paso.<br \/>\nFede, era su amigo del alma. No se separaban m\u00e1s que para ir cada uno a sus quehaceres. Fede trabajaba en una carpinter\u00eda, bueno en una f\u00e1brica de muebles, le gustaba decir a \u00e9l, aunque lo que fabricaban era m\u00e1s bien poca cosa. Armarios y mesas de cocina fundamentalmente.<br \/>\nFede hab\u00eda sido minero. Hasta que enferm\u00f3 de silicosis bajaba a la mina todos los d\u00edas. Un d\u00eda en que tocaba revisi\u00f3n, el m\u00e9dico le dijo que se hab\u00eda acabado lo de bajar a la mina m\u00e1s. Ten\u00eda los pulmones deshechos. Fede le contest\u00f3 que de eso nada, que a\u00fan no hab\u00eda cumplido los cuarenta y que seguir\u00eda trabajando en la mina. Pero al final la opini\u00f3n del m\u00e9dico fue la que prevaleci\u00f3 y no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que jubilarse. Fue entonces cuando decidi\u00f3 mudarse. Abandonar el pueblo donde hab\u00eda vivido siempre y trasladarse a la capital. Su madre no quer\u00eda al principio. Pero no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que hacer caso a su hijo si quer\u00eda seguir viviendo con \u00e9l. Una vez en la ciudad, no le result\u00f3 dif\u00edcil encontrar un trabajillo con el que sacarse un sobresueldo (pues disfrutaba de una pensi\u00f3n muy decente y con la que su madre y \u00e9l pod\u00edan vivir con desahogo y hasta ayudaba a su amigo Pepe, si le hac\u00eda falta) trabajando con Miguel en la f\u00e1brica de muebles. Era de car\u00e1cter dif\u00edcil, se enfadaba en seguida. Pero de gran coraz\u00f3n. Su madre viv\u00eda con \u00e9l porque sus tres hermanos (dos chicas y un chico) se hab\u00edan casado y ten\u00edan hijos. Y adem\u00e1s la madre prefer\u00eda vivir con su hijo preferido, que era Fede.<br \/>\nMar\u00eda tom\u00f3 su ginebra y se acerc\u00f3 hasta donde se hallaban ellos. La recibieron con una sonrisa. Los dos se re\u00edan siempre de una forma entre picarona y t\u00edmida. Como si estuvieran a la defensiva, como si no se sintieran seguros ante una mujer, pero al mismo tiempo alegr\u00e1ndose de tenerla cerca. Mar\u00eda sol\u00eda decir que era porque al no haberse casado (y no conoc\u00e9rseles mujer) se pon\u00edan nerviosos si se les acercaba alguna hembra. Fede incluso se pon\u00eda algo colorado. Claro que si se le dec\u00edas algo, siempre respond\u00eda que era por el vino bebido. La sonrisa de Pepe parec\u00eda m\u00e1s bien una mueca dentro de la seriedad que le caracterizaba. Los dos ten\u00edan poco pelo que peinaban hacia atr\u00e1s siguiendo la moda de sus a\u00f1os mozos.<br \/>\nPepe era m\u00e1s atrevido, porque como dec\u00eda \u00e9l, ligar a su edad era poco menos que imposible para un tipo normal, as\u00ed que para un cojo\u2026 Como no iba a lograr el \u00e9xito, no le ten\u00eda miedo a la situaci\u00f3n. Por eso comenz\u00f3 \u00e9l la conversaci\u00f3n:<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 tal, Mar\u00eda? \u00bfHoy no va a venir el amigo Luis?<br \/>\nPues no lo s\u00e9. Me llam\u00f3 y me dijo que a lo mejor se retrasaba, que ten\u00eda que hacer un trabajo.<br \/>\n\u00bfPero a qu\u00e9 hora sale de trabajar?, terci\u00f3 Fede.<br \/>\nNo, si ya ha salido de su trabajo. Lo que sucede es que un compa\u00f1ero le ha propuesto ganarse un dinero extra haciendo no s\u00e9 qu\u00e9. Ya sab\u00e9is que no anda muy all\u00e1 en cuanto al dinero, adem\u00e1s es un desastre, se lo gasta todo. Hace unos d\u00edas se ha comprado una guitarra. Ya no sabe ni las que tiene.<br \/>\n\u00bfNo me digas que Luis es m\u00fasico?, pregunt\u00f3 Pepe.<br \/>\nAh, \u00bfno lo sab\u00edais?<br \/>\nSabemos poco de la vida de Luis. Le conocemos de verle por aqu\u00ed, nada m\u00e1s.<br \/>\nPues mira, os voy a contar algo de su vida.<br \/>\nY coloc\u00e1ndose entre ellos dos y tan feliz de tener con quien hablar sin que la interrumpieran, dijo:<br \/>\nLuis naci\u00f3 en Madrid y estudi\u00f3 m\u00fasica en el conservatorio. Aprendi\u00f3 a tocar la guitarra cl\u00e1sica pero eran los a\u00f1os sesenta y la fiebre de la m\u00fasica rock invad\u00eda la mente de todo joven con inquietudes musicales, por lo que decidi\u00f3 formar parte de un grupo de m\u00fasica ligera, como tambi\u00e9n se dec\u00eda entonces, y, sin que sus padres se enteraran, se fue unos d\u00edas al mercado de abastos a descargar camiones de fruta y sacar el dinero necesario para comprarse una guitarra el\u00e9ctrica y un amplificador. Por su puesto la guitarra espa\u00f1ola la abandon\u00f3 debajo de la cama de su habitaci\u00f3n.<br \/>\nSus padres no se enteraron al principio porque guard\u00f3 los instrumentos en el local de ensayo que hab\u00edan alquilado. Pero pronto comenzaron a ver la transformaci\u00f3n que se iba produciendo en el hijo. Sin darse cuenta casi, un d\u00eda se sorprendieron de lo largo que ten\u00eda Luisito el pelo; otro d\u00eda a la madre casi le da un s\u00edncope al verle con unos pantalones campana, tan anchos que le ocultaban los zapatos, y asidos a la cintura por un cintur\u00f3n de cuero que le podr\u00eda servir de ayuda en caso de tener que sujetar a alguna caballer\u00eda. La camisa era de flores y llevaba un pa\u00f1uelo alrededor del cuello. Vamos, un cromo hecho y derecho.<br \/>\nLos dos re\u00edan tratando de imaginar a Luisito vestido de rockero.<br \/>\nAquella noche, nadie cen\u00f3 a gusto en aquella casa. Los padres pusieron el grito en el cielo y el padre, que por algo era el que mandaba, le orden\u00f3 que se volviera a vestir como una persona decente, o de lo contrario mejor ser\u00eda que abandonara la casa paterna.<br \/>\n(Fasc\u00edculo 6\u00ba)<br \/>\nLuis no hab\u00eda ahorrado el dinero suficiente para poder vivir sin trabajar as\u00ed que tuvo que buscar trabajo. Por aquel entonces, no le fue dif\u00edcil encontrar uno. No era muy agradable pero al menos le sirvi\u00f3 para salir del paso. Adem\u00e1s \u00e9l consideraba que ser\u00eda para poco tiempo. Ten\u00eda muchas ideas en la cabeza, pensaba formar un grupo de la ostia, de los de toda la vida, tipo los Rolling. Trabajar en una empresa de mudanzas, o sea, cargar y descargar muebles no era un trabajo digno de un guitarrista de su nivel. Pero fueron pasando los meses primero, despu\u00e9s los a\u00f1os y, cumplidos ya los 40, segu\u00eda subiendo y bajando armarios y otros enseres de piso a piso. Pero no quedaba m\u00e1s remedio.<br \/>\nAquella tarde, un compa\u00f1ero de trabajo, que se llamaba Paquito, m\u00e1s joven que \u00e9l, pero tambi\u00e9n m\u00e1s lanzado y atrevido a la hora de comerse la vida a bocados, aunque conllevara un cierto peligro, le propuso realizar un trabajo.<br \/>\n&#8211; Oye, Luis, \u00bfqu\u00e9 te parece si te vienes conmigo y me acompa\u00f1as que tengo que realizar un trabajillo? Ganar\u00edamos un dinero extra que no nos vendr\u00eda nada mal, por lo menos a m\u00ed.<br \/>\n&#8211; Y \u00bfen qu\u00e9 consistir\u00eda ese \u201ctrabajillo\u201d?<br \/>\n&#8211; Pues ser\u00eda algo f\u00e1cil de hacer y que a ti no te compromete. Tengo que ir a buscar a dos chicas a Albacete y traerlas a Madrid. Son dos amigas que no tienen dinero para sacar un billete y yo me he ofrecido gustosamente.<br \/>\nA Luis aquello le son\u00f3 a raro. Por lo que le propuso que les enviara el dinero que necesitaran y resultar\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil. No habr\u00eda que desplazarse hasta Albacete, adem\u00e1s qu\u00e9 co\u00f1o se le hab\u00eda perdido a \u00e9l en esa ciudad manchega, si no pensaba comprar ni vino ni queso manchego.<br \/>\n&#8211; Bueno\u2026 ver\u00e1s&#8230; es que no son dos chicas. (No sab\u00eda c\u00f3mo dec\u00edrselo pero al final no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que hacerlo.) Son varias sacas de tabaco de contrabando.<br \/>\n&#8211; \u00a1Pero t\u00fa est\u00e1s loco! \u00a1C\u00f3mo se te ocurre pedirme algo as\u00ed? Una cosa es que est\u00e9 necesitado de dinero y otra que me quiera comer unos cuantos a\u00f1os en el talego.<br \/>\n&#8211; Te juro que no hay el m\u00e1s m\u00ednimo peligro. Nosotros vamos a Albacete y en un bar que yo conozco ya (porque ya he hecho m\u00e1s veces este trabajo) est\u00e1n los individuos que me entregar\u00e1n la mercanc\u00eda.<br \/>\n&#8211; Pero es que\u2026 Luis no sab\u00eda qu\u00e9 disculpa poner para no acompa\u00f1arle pero al mismo tiempo le resonaba en la mente la frase \u201cganar\u00edamos un dinero extra\u201d y a \u00e9l le vendr\u00eda de maravillas un dinero extra. Acert\u00f3 a poner como excusa que hab\u00eda quedado con Mar\u00eda en tomar una copa aquella noche.<br \/>\n-\u00bfPero qu\u00e9 problema hay en ello?, dijo Paquito. Ll\u00e1mala ahora mismo y le dices que no podr\u00e1s ir esta noche o que llegar\u00e1s tarde si acaso, aunque ya te digo que no vas a poder ir porque si salimos de aqu\u00ed a las ocho camino de la ciudad manchega no volvemos hasta m\u00e1s de las dos de la madrugada.<br \/>\n&#8211; Vale, de acuerdo. Te acompa\u00f1ar\u00e9. Pero que quede bien claro que yo no s\u00e9 nada si nos detiene la polic\u00eda y que voy enga\u00f1ado por ti, que me has dicho de ir a comprar vino.<br \/>\n&#8211; Sin problemas, amigo. T\u00fa no sabes nada, eres un \u201cpringao\u201d que ha ca\u00eddo en mis redes y que eres m\u00e1s inocente que el toro en la fiesta.<br \/>\nLuis decidi\u00f3 llamar a Mar\u00eda para decirle que llegar\u00eda tarde esa noche, que ten\u00eda que hacer un trabajillo por ayudar a un compa\u00f1ero de trabajo. Quedaron que, si no llegaba esa noche, se ver\u00edan al d\u00eda siguiente en el mismo sitio.<br \/>\nEran las ocho y media cuando sal\u00edan hacia Albacete en el coche de Paquito. Sab\u00eda que le gustaba demasiado la velocidad (muchas hab\u00edan sido las veces que, adolescente a\u00fan, hab\u00eda sido detenido por robar alg\u00fan coche o alguna moto) por lo que le pidi\u00f3 encarecidamente que condujera con cuidado y no corriera no fuera a ser que les detuviera la polic\u00eda.<br \/>\n-Tranqui, t\u00edo. Te veo nervioso y bastante acojonao y a\u00fan no hemos salido como quien dice. Todo va a salir bien, que no es la primera vez que hago esto. Y que conste que lo hago por ayudarte que s\u00e9 que andas canino.<br \/>\n&#8211; \u00a1Ya, lo haces por ayudarme! \u00a1Qu\u00e9 gracioso! Perm\u00edteme que me carcajee, no te jode. Lo haces porque me necesitas, que si no, de qu\u00e9 me ibas a dar un dinero a ganar\u2026<br \/>\n&#8211; \u00a1Qu\u00e9 mal pensao eres! \u00bfEs que no sabes que te aprecio un mont\u00f3n y que ya te lo he demostrao m\u00e1s de una vez?<br \/>\n&#8211; Mira, Paquito, d\u00e9jate de historias. T\u00fa no quieres a nadie salvo a ti mismo; y poco, porque si supieras que lo que haces te puede causar da\u00f1o, seguramente no lo har\u00edas. Eres un pobre diablo, como los dem\u00e1s, que sirve a alguien al que est\u00e1s amarrado y del que no sabes o, mejor dicho, no puedes soltarte.<br \/>\nPaquito le miraba de reojo sin entender muy bien lo que le quer\u00eda decir su compa\u00f1ero. As\u00ed que le pregunt\u00f3:<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo que estoy atao a alguien? \u00bfQu\u00e9 quieres decir con eso?<br \/>\nPues muy sencillo, amigo. Que lo que haces no lo haces por iniciativa propia sino porque alguien te lo manda, as\u00ed de f\u00e1cil. No te veo a ti con la inteligencia ni el valor necesario (a pesar de que parece que te vas a comer el mundo y a dios por las patas cuando te pones a vociferar) para realizar este trabajo por tu cuenta. A ver, \u00bftengo o no tengo raz\u00f3n?<br \/>\nSe le qued\u00f3 mirando un segundo antes de volver la vista hacia la carretera y le contest\u00f3:<br \/>\nS\u00ed, es cierto. Lo hago porque me lo ha encargao un colega. \u00bfQu\u00e9 pasa? Pero que conste que soy capaz de hacerlo yo solo si quiero.<br \/>\nS\u00ed, vale. No vamos a discutir por eso ahora, que tenemos que estar tranquilos para realizar el encargo perfectamente.<br \/>\nDurante un buen trecho del camino fueron en silencio. Luis aprovech\u00f3 para dormitar un poco. Mientras lo hac\u00eda ve\u00eda a sus amigos Mar\u00eda, Pepe y Fede tomando sus vinitos y ginebra respectiva tan ricamente en el bar de Moncho. Y se arrepinti\u00f3 de haber aceptado \u201cayudar\u201d a Paquito. Pero como ya no hab\u00eda remedio\u2026.<br \/>\nVamos despierta, que estamos llegando. Vaya un compa\u00f1ero que me he agenciao, macho. Pareces una marmota, te duermes como un tronco. He estao a punto de despertarte para darte una pastilla para dormir por si te hac\u00eda falta\u2026 Y se re\u00eda a mand\u00edbula batiente, por lo que consideraba una broma extraordinariamente ingeniosa.<br \/>\nLuis, al que no le hizo excesiva gracia lo de las pastillas, contest\u00f3 con iron\u00eda:<br \/>\n\u00a1Madre m\u00eda, qu\u00e9 gracioso te has vuelto de repente!<br \/>\nNo te enfades, dijo risue\u00f1o Paquito. Mira ya hemos llegado. Y en hora. Son 250 kms aproximadamente y hemos tardado dos horas, y sin correr.<br \/>\nSi t\u00fa lo dices\u2026. Contest\u00f3 Luis con desgana. Anda mira a ver si acabamos pronto con \u201cel trabajillo\u201d y nos volvemos a Madrid que tengo cosas que hacer.<br \/>\nEntraron en el bar. Primero Paquito seguido de Luis. Se fue directamente a un individuo, de abundante pelo negro y con perilla, que se encontraba sentado en una mesa al lado de la barra con una copa de g\u00fcisqui y el peri\u00f3dico local. Se saludaron y Paquito se sent\u00f3 frente a \u00e9l. Luis permaneci\u00f3 de pie hasta que le dijeron que se sentara. Todo fue bastante r\u00e1pido. Paquito le dio el dinero que ya hab\u00edan pactado de antemano y el individuo de la perilla le dijo que colocara el coche en la puerta trasera por donde le dar\u00edan las sacas de tabaco. Se dieron la mano y ambos dos salieron del local. Ya estaban unos j\u00f3venes de no m\u00e1s de veinte a\u00f1os preparados para introducir el tabaco en el veh\u00edculo. Cuando terminaron se volvieron para adentro sin decir ni adi\u00f3s.<br \/>\nV\u00e1monos, dijo Paquito, que aqu\u00ed ya no hacemos nada.<br \/>\nLuis no contest\u00f3. Se limit\u00f3 a subir al coche.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9, tienes miedo a\u00fan o ya se te ha pasado? \u00bfVes como no era tan peligroso el trabajillo?<br \/>\nLo que no entiendo a\u00fan es para qu\u00e9 me has tra\u00eddo a m\u00ed, si realmente no te hago falta. O es que necesitabas \u201canimal de compa\u00f1\u00eda\u201d.<br \/>\n\u00a1Vaya! Ahora el que se ha puesto gracioso has sido t\u00fa. Me haces falta a partir de ahora, en cuanto lleguemos a Madrid porque tengo que repartir y ah\u00ed es donde t\u00fa eres fundamental. Yo solo no podr\u00eda hacerlo de forma r\u00e1pida. \u201cAnimal de compa\u00f1\u00eda\u201d\u2026. Repet\u00eda y se re\u00eda mientras arrancaba el coche y tomaba direcci\u00f3n a Madrid.<br \/>\nDeber\u00edamos parar a tomar algo, yo tengo hambre, dijo Luis.<br \/>\nS\u00ed, son poco m\u00e1s de las once, ahora en la pr\u00f3xima gasolinera paramos a repostar y comemos algo, que nos lo hemos ganado.<br \/>\nY por cierto, no me has dicho cu\u00e1nto es lo que voy a ganar.<br \/>\nTranquilo, que ser\u00e1s recompensado como te mereces. No habr\u00e1s ganado nunca un dinero que menos esfuerzo te haya supuesto.<br \/>\nDe eso estoy seguro, dijo lac\u00f3nicamente.<br \/>\nPocos kil\u00f3metros despu\u00e9s vieron una gasolinera y al lado un restaurante. Hab\u00eda algunos camiones aparcados, lo que indicaba, que all\u00ed se com\u00eda bien.<br \/>\nSalieron de la autopista y tomaron la carretera de acceso. Llenaron el dep\u00f3sito y se fueron a cenar. Lo hicieron con apetito, eran ya muchas horas las que llevaban sin comer ni beber nada. Paquito pag\u00f3 la cuenta y se dispusieron a reanudar el camino. Luis le dijo que iba al ba\u00f1o, que fuera arrancando.<br \/>\nPero cuando sali\u00f3 del ba\u00f1o dispuesto a montar en el coche, comprob\u00f3 con pavor que la polic\u00eda estaba con Paquito. Uno revisaba los papeles del coche mientras el otro estaba abriendo la puerta del maletero y, por tanto, a punto de descubrir el alijo de tabaco de contrabando.<\/p>\n<p>Fasc\u00edculo 7\u00ba La soledad del perdedor<br \/>\nMar\u00eda continu\u00f3 despu\u00e9s de que Fede pidiera otra ronda. Estaban tan encantados con lo que les estaba contando, que no ten\u00edan prisa por irse a casa. Ella continu\u00f3:<br \/>\nLuis, al o\u00edr a su padre, dio media vuelta y se march\u00f3 de casa. Ten\u00eda decidido que quer\u00eda ser un guitarrista de rock y no de m\u00fasica cl\u00e1sica. Dio un portazo y sali\u00f3 a la calle. Su padre pens\u00f3 que pronto estar\u00eda de vuelta. No ten\u00eda con qu\u00e9 vivir y adem\u00e1s no se hab\u00eda llevado ni la ropa.<br \/>\nPero no contaba con el orgullo que hab\u00eda heredado su hijo. Cre\u00eda que solo \u00e9l pod\u00eda ser orgulloso. Ahora que se hab\u00eda ido de casa, ya no pod\u00eda volver. Ser\u00eda admitir la derrota y eso \u00a1nunca!<br \/>\nLos primeros d\u00edas deambul\u00f3 por la calle hasta que llegaba la hora de ir a descargar alg\u00fan cami\u00f3n donde sacar el dinero para comer. Durmi\u00f3 lo poco que pod\u00eda en el local de ensayo, en donde hab\u00eda un sof\u00e1 que no era del todo inc\u00f3modo. Pero, como hab\u00eda que ensayar, en cuanto llegaban los colegas, ten\u00eda que levantarse.<br \/>\nPero no pod\u00eda seguir viviendo en el local de por vida. Deb\u00eda alquilar una habitaci\u00f3n. Y as\u00ed lo hizo. El bajista con el que hab\u00edan empezado decidi\u00f3 mudarse de ciudad, as\u00ed que le reemplaz\u00f3 otro chico que ven\u00eda de provincias. Luis vio el momento oportuno para alquilar un piso entre los dos. Y no tardaron en encontrarlo. Compraron el peri\u00f3dico y vieron un anuncio que dec\u00eda que se alquilaba piso en el barrio de Prosperidad. Fueron a verlo y les gust\u00f3. Entre los dos podr\u00edan sufragar los gastos.<br \/>\nA partir de aquel d\u00eda, Luis comenz\u00f3 una nueva vida: \u00a1por fin libre! No ten\u00eda que dar explicaciones a nadie. Viv\u00eda de su dinero, no necesitaba que sus padres le dieran para vivir. Ya apenas iba por casa y, si alguna vez se desplazaba al barrio, era por que su madre no sufriera y de paso para que dejara de darle la chapa por tel\u00e9fono, con que \u201chijo, que no vienes a verme, que \u00bfcu\u00e1ndo vas a venir?, que te echo mucho de menos\u2026\u2026\u201d Ya sab\u00e9is vosotros lo que es una madre, dijo Mar\u00eda dirigi\u00e9ndose a Pepe y Fede. Este estuvo de acuerdo, \u201cson madres, por eso son un poco plastas\u201d. Pepe, como hac\u00eda tanto tiempo que se le hab\u00eda muerto, a\u00f1adi\u00f3: \u201cyo ya no me acuerdo c\u00f3mo es una madre. Era tan ni\u00f1o cuando ella muri\u00f3. Ahora bien, cuanto mayor soy, m\u00e1s la echo de menos. \u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda tenerla a mi lado!\u201d<br \/>\nSe hizo un silencio, que aprovecharon para pedir otra ronda. Ahora fue Pepe el que invit\u00f3. Despu\u00e9s de que Gabi les sirviera, Mar\u00eda continu\u00f3:<br \/>\n&#8211; Pasados unos meses, el grupo comenz\u00f3 a funcionar. No eran muy conocidos, pero les contrataban para amenizar las fiestas de los pueblos de alrededor de Madrid, incluso alguna vez tocaron en la capital, en algunas fiestas de barrio, con grupos de cierto nombre como \u201cBarricada\u201d, \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d y otros. Se llevaban bien entre ellos y el cantante ten\u00eda gancho. En seguida conectaba con el p\u00fablico. Adem\u00e1s sonaban muy bien. Se pod\u00eda decir que eran unos buenos profesionales. Cuidaban mucho la imagen. Como era preceptivo, todos luc\u00edan unas hermosas melenas, con sus inseparables pantalones vaqueros de pata ancha, sus camisas de flores y chupas de cuero, para cuando llegaba el invierno. Pero la profesi\u00f3n no solo exig\u00eda vestir de cierta forma, tambi\u00e9n hab\u00eda que cumplir con alg\u00fan otro requisito, casi imprescindible, como era el coqueteo con las drogas. De los cinco integrantes del grupo, el cantante era el que m\u00e1s riesgo corri\u00f3 pues lleg\u00f3 a probar alguna droga, de las llamadas duras. El resto se conformaba con fumar un porrito y tomarse un g\u00fcisqui para \u201cponerse a tono\u201d y subir al escenario con mejor \u00e1nimo. Sal\u00edan casi siempre juntos, aunque no tuvieran que tocar, eso hizo que el grupo se mantuviera en candelero el tiempo suficiente como para que sus integrantes se hiciesen mayores y siguieran metidos en el mundillo de la m\u00fasica.<br \/>\nUn d\u00eda que estaban tocando en el rock\u00f3dromo de la Casa de Campo, Luis conoci\u00f3 a una joven durante uno de los descansos. Estaba acodado en la barra, como hac\u00eda casi siempre, con su cervecita en la mano, rodeado de gente por todos los lados, cuando se le acerc\u00f3 una muchacha alta y de pelo negro, que le dijo que si pod\u00eda pedirle una cerveza, pues a ella le resultaba muy dif\u00edcil que el camarero la oyera.<br \/>\nC\u00f3mo, no. Ahora mismo. Tus caprichos son \u00f3rdenes para m\u00ed, dijo Luis sonriente.<br \/>\nElla le mir\u00f3 y se ech\u00f3 a re\u00edr. No le hab\u00eda reconocido. \u00c9l pidi\u00f3 al camarero la cerveza que de inmediato se la puso, pues \u00e9l s\u00ed sab\u00eda qui\u00e9n era. Cuando la tuvo entre las manos, se dio la vuelta y le dijo:<br \/>\nSe\u00f1orita, su cerveza. Y la deposit\u00f3 suavemente sobre la mano, mientras le dec\u00eda: \u00bfTe parece que vayamos lejos de aqu\u00ed y nos tomemos tranquilamente nuestra cerveza?<br \/>\nElla se qued\u00f3 sorprendida al mismo tiempo que con la lengua se limpiaba el labio superior impregnado de la espuma de la cerveza.<br \/>\nPerdona, seguro que est\u00e1 alguien esper\u00e1ndote. Quiz\u00e1 no he debido decirlo\u2026<br \/>\nElla no sab\u00eda ni qu\u00e9 contestar. Efectivamente le estaban esperando unas amigas pero eso no era obst\u00e1culo para que se tomara la cerveza en compa\u00f1\u00eda de aquel joven que ten\u00eda cara de buena gente.<br \/>\nNo, no me est\u00e1 esperando nadie\u2026. Bueno, s\u00ed, me esperan unas amigas pero hasta que no empiece la m\u00fasica a sonar no hay prisa.<br \/>\nVamos, entonces.<br \/>\nSe alejaron de la barra y se sentaron no lejos del escenario (donde quiso Luis, no faltaba mucho para tener que subir de nuevo a tocar) con sus respectivas cervezas.<br \/>\nBueno, comenz\u00f3 Luis a hablar, me llamo Luis y \u00bft\u00fa?<br \/>\nMi nombre es Pilar.<br \/>\nEncantado y le dio dos besos.<br \/>\nA ella le result\u00f3 sorprendente y al mismo tiempo agradable aquella confianza con que la trataba, parec\u00eda que la conociera de toda la vida.<br \/>\n\u00bfA qu\u00e9 te dedicas? \u2013 continu\u00f3 \u00e9l \u2013 si no es molestia.<br \/>\nEstudio medicina en la Complutense.<br \/>\nEnhorabuena por la elecci\u00f3n. Creo que la de m\u00e9dico es una de las profesiones m\u00e1s maravillosas que se puede tener.<br \/>\nY \u00bft\u00fa? \u2013 le pregunt\u00f3 ella.<br \/>\nEn ese momento es cuando Luis se dio cuenta de que la joven de ojos negros, nariz peque\u00f1ita, labios ligeramente carnosos y pelo negro suavemente ondulado, no se hab\u00eda venido con \u00e9l a tomar la cerveza por ser el guitarrista del grupo sino por. \u00bfPor qu\u00e9 \u2013 pens\u00f3 &#8211; se ha venido conmigo si no me conoce?<br \/>\nPues yo soy m\u00fasico. Bueno, toco la guitarra en un grupo.<br \/>\nFue en ese mismo instante cuando ella mir\u00f3 hacia el escenario para r\u00e1pidamente volver a mirarlo a \u00e9l y decir con la boca tan abierta como si las palabras solo se compusieran de \u201caes\u201d:<br \/>\n\u00a1Eres el guitarrista del grupo que est\u00e1 tocando hoy aqu\u00ed!<br \/>\nM\u00e1s de uno de los j\u00f3venes que se encontraba a su lado volvi\u00f3 la vista hacia \u00e9l, pues grit\u00f3 m\u00e1s que habl\u00f3.<br \/>\nPero \u00a1c\u00f3mo no te he conocido antes!<br \/>\nSer\u00e1, como dice la canci\u00f3n de los Secretos, \u201cque me vuelvo normal al bajarme de cada escenario\u201d.<br \/>\nY re\u00eda y re\u00eda sin articular palabra. No sab\u00eda por qu\u00e9 pero aquel tipo le ca\u00eda bien. Desde el principio desde que le vio apoyado en la barra y le solicit\u00f3 ayuda. Aunque quien vino en su ayuda ahora fue el cantante del grupo que llamaba al resto de los componentes porque era hora de reanudar la sesi\u00f3n.<br \/>\nMe tengo que ir. Me reclaman los compa\u00f1eros. Me gustar\u00eda volver a verte. Si esperas nos vemos cuando esto acabe. Y si no, toma (y le entregaba una tarjeta del grupo donde estaba el tel\u00e9fono al que poder llamarle), ah\u00ed va mi n\u00famero de tel\u00e9fono, ll\u00e1mame si te apetece.<br \/>\nElla guard\u00f3 entre sus dedos la tarjeta y le dio dos besos de despedida.<br \/>\n\u00a1Uff! \u00a1 \u00a1Qu\u00e9 reseco, chicos! Gabi ponnos algo, anda, que estos no dejan de hablar y tenemos el gaznate seco.<br \/>\nLos tres re\u00edan felices a pesar de que echaban de menos a Luis.<br \/>\nMenuda vida se habr\u00e1 tirao el Luis con eso de la m\u00fasica, dijo Pepe.<br \/>\nNo creas, respondi\u00f3 Mar\u00eda. Que no es oro todo lo que reluce en el mundo del espect\u00e1culo. Bueno, prosigo, que dir\u00eda un eminente catedr\u00e1tico:<br \/>\nPasados unos d\u00edas, (aquella noche no la volvi\u00f3 a ver) recibi\u00f3 una llamada de Pilar. Estaban ensayando cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono.<br \/>\nS\u00ed\u2026 Diga\u2026S\u00ed soy Luis\u2026 Hombre, Pilar, qu\u00e9 sorpresa tan agradable. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?&#8230; Me alegro&#8230; Yo bien tambi\u00e9n\u2026 Cuando quieras\u2026 A eso de las ocho en el \u201cParna\u201d\u2026 De acuerdo\u2026 Hasta luego, entonces.<br \/>\nEl cantante le alborotaba el cabello, al mismo tiempo que dec\u00eda a voz en grito: \u201ceh, colegas que Luis ha pillao\u201d. \u00c9l sonri\u00f3 simplemente y dijo: \u201cvamos, d\u00e9jate de bobadas y sigamos ensayando\u201d.<br \/>\nA la hora convenida estaba en el pub. No hab\u00eda mucha gente a\u00fan. Pidi\u00f3 una cerveza y poco tiempo despu\u00e9s lleg\u00f3 Pilar. Ven\u00eda espl\u00e9ndida. El pelo peinado hacia atr\u00e1s y recogido en una coleta que le realzaba el rostro y hac\u00eda que sobresalieran aun m\u00e1s sus ojos negros. Vest\u00eda pantal\u00f3n vaquero con zapato de tac\u00f3n no muy alto (era lo suficientemente alta como para no tener que necesitar ayudas) y una blusa blanca, que contrastaba con la tez de su cara morena. Se saludaron con dos besos como ya era empezaba a ser costumbre entre ellos y se sentaron.<br \/>\nHablaron de todo y de nada, pues mientras de sus bocas sal\u00edan palabras, solo acertaban a mirarse intensamente a los ojos y a pensar: \u201cpero qu\u00e9 me est\u00e1 pasando si este t\u00edo\/ si esta t\u00eda me tiene obnubilado, si no me entero de lo que me dice, si solo estoy pendiente de sus labios y de sus ojos y si no presto atenci\u00f3n a lo que habla, si lo que quiero es besar esos labios carnosos y\u2026..\u201d Y casi sin querer y sin pedirse permiso se besaron tan apasionadamente como solo hacen los enamorados de verdad: \u00a1hasta perder el sentido!<br \/>\nAquella noche naci\u00f3 el amor entre ellos. Amor que ser\u00eda para toda la vida. O eso pensaban ellos entonces.<br \/>\nFasc\u00edculo 8\u00ba<\/p>\n<p>Mientras Luis segu\u00eda encerrado en el cuarto de ba\u00f1o de aquel restaurante de carretera, sin atreverse a salir, por miedo a que la polic\u00eda le detuviera y temiendo que su amigo Paquito le denunciara, Mar\u00eda segu\u00eda cont\u00e1ndoles a los amigos Pepe y Fede las peripecias vitales del amigo ausente.<br \/>\nFueron pasando los meses y ambos se sent\u00edan tremendamente felices. Pilar acompa\u00f1aba a Luis a todos los lugares donde tuviera que actuar y siempre se les ve\u00eda agarrados de la mano, en actitud cari\u00f1osa, sonrientes\u2026 En una palabra, \u00a1felices!<br \/>\nTuvieron que ir a Toledo a tocar por las fiestas del Corpus. Casi siempre viajaban todos los componentes del grupo en una furgoneta. Pero desde que hab\u00edan empezado a salir, a Luis y a Pilar les gustaba m\u00e1s ir solos en el coche de \u00e9l. Se sent\u00edan m\u00e1s libres para hacer y decirse lo que quisieran sin sentirse cohibidos por la presencia de los dem\u00e1s. Despu\u00e9s de la actuaci\u00f3n salieron hacia Madrid. Era ya muy tarde, m\u00e1s de las tres de la madrugada. Iban tranquilos y felices. El concierto hab\u00eda sido un \u00e9xito, la gente les hab\u00eda aplaudido much\u00edsimo. Luis no iba a mucha velocidad, ni hab\u00eda bebido demasiado, solo una cerveza en el descanso. Vio perfectamente las luces del coche que ven\u00eda de frente en direcci\u00f3n contraria. Tuvo la precauci\u00f3n de tomar la curva con cuidado\u2026 pero el otro veh\u00edculo, (\u00bfpor qu\u00e9, cielo santo, por qu\u00e9?) se le ech\u00f3 encima y no pudo esquivarlo. \u00a1El impacto fue brutal! El coche sali\u00f3 despedido m\u00e1s de cincuenta metros. Luis perdi\u00f3 el conocimiento moment\u00e1neamente. Cuando lo recuper\u00f3, sin tener muy claro d\u00f3nde se encontraba, pues hab\u00eda perdido la noci\u00f3n del espacio, llam\u00f3 a gritos a Pilar. Pero esta no le contest\u00f3. Movi\u00f3 su brazo derecho y logr\u00f3 tocar su cuerpo. Volvi\u00f3 a llamarla y fue entonces cuando ella le respondi\u00f3 emitiendo un sonido gutural muy d\u00e9bil.<br \/>\n\u00bfEst\u00e1s bien? \u2013 pregunt\u00f3 \u00e9l.<br \/>\nPero no obtuvo respuesta inmediata. Iba a preguntarle de nuevo cuando le pareci\u00f3 entender que Pilar se quejaba de dolor.<br \/>\nTranquila, pronto vendr\u00e1n a sacarnos de aqu\u00ed. \u00a1Aguanta! \u2013 gritaba con desesperaci\u00f3n.<br \/>\nY efectivamente, pocos segundos despu\u00e9s, comenz\u00f3 a o\u00edr voces de gente que daba vueltas alrededor del coche sin saber muy bien qu\u00e9 hacer ni por d\u00f3nde empezar. No recordaba nada m\u00e1s pues poco a poco fue perdiendo el conocimiento de nuevo.<br \/>\nCuando lo recobr\u00f3, hab\u00edan pasado m\u00e1s de doce horas. Mir\u00f3 alrededor y comprendi\u00f3 que se encontraba en el hospital ya que estaba rodeado de maquinitas y lleno de tubos por todos los poros de su cuerpo. A su lado se encontraban sus padres. Al verle abrir los ojos, dieron un suspiro de alivio y la madre pronunci\u00f3 una jaculatoria: \u201calabado sea Dios\u201d, por fin ha vuelto en s\u00ed\u201d. El padre se acerc\u00f3 y le habl\u00f3 al o\u00eddo:<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo te encuentras, hijo?<br \/>\nBien, respondi\u00f3 con bastante esfuerzo. Para de inmediato preguntar: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Pilar?<br \/>\nEst\u00e1 en la UCI, dijo la madre. Tiene un fuerte golpe en la cabeza. Est\u00e1 m\u00e1s grave que t\u00fa, pero esperamos que se recupere pronto.<br \/>\nY \u00bflos ocupantes del otro coche? Fueron ellos los que invadieron nuestro carril, yo iba correctamente por el m\u00edo, ellos son los culpables.<br \/>\nNo te preocupes ahora de qui\u00e9n es el culpable. Lo importante es que est\u00e1s bien y que, salvo la rotura del f\u00e9mur y algunas costillas, en el resto del cuerpo solo tienes fuertes contusiones.<br \/>\nDurante unos minutos Luis no hac\u00eda m\u00e1s que lamentarse de la mala suerte que hab\u00edan tenido, de los contratos que iban a perder por su culpa, de la pobre Pilar\u2026..<br \/>\nDurante muchos d\u00edas le ocultaron la verdad. Pero lleg\u00f3 un momento en que ya no pudieron esconder por m\u00e1s tiempo la tr\u00e1gica muerte de Pilar. Ella no lleg\u00f3 a ingresar en el hospital. El m\u00e9dico de la ambulancia que los auxili\u00f3, solo pudo certificar su muerte por fuerte traumatismo en regi\u00f3n occipital.<br \/>\nLa muerte de Pilar fue un golpe muy duro para sus padres, pero tambi\u00e9n para los amigos. No faltaron a su entierro ni los compa\u00f1eros de facultad ni por supuesto los compa\u00f1eros del grupo de Luis. Este, cuando se enter\u00f3 de lo sucedido, llor\u00f3 durante varios d\u00edas sin emitir una sola palabra. Nada de lo que le dec\u00edan pod\u00eda consolarlo; no escuchaba si le hablaban, solo pensaba en su amada. A veces cre\u00eda que todo era un mal sue\u00f1o y que cuando saliera del hospital iba a volver a verla. Apenas com\u00eda y eso hac\u00eda que no mejorara con la rapidez que deb\u00eda. No hac\u00eda m\u00e1s que darle vueltas al accidente. No se le iba de la mente la imagen de la luz de los dos faros del coche que ven\u00eda en direcci\u00f3n contraria. Todo lo que recordaba era como un fogonazo y una fuerte opresi\u00f3n en el pecho. Y esta imagen se le repet\u00eda una y otra vez sin descanso. Para luego mirar a su derecha y ver el cuerpo de Pilar hecho un ovillo.<br \/>\nLa tristeza hab\u00eda invadido su \u00e1nimo de manera total. Los componentes del grupo ven\u00edan con frecuencia a verlo y trataban de animarlo cont\u00e1ndole c\u00f3mo les iba con los conciertos; que si el nuevo guitarrista era peor que \u00e9l, que le echaban de menos, que le hab\u00edan ingresado su parte en la cuenta del banco, que Pedro, el bater\u00eda, se hab\u00eda comprado una \u201cLudwig\u201d, como la de los Beatles, que&#8230; Pero nada le animaba. A lo m\u00e1s, esbozaba una sonrisa impregnada de una gran tristeza.<br \/>\nUn mes despu\u00e9s de ingresar en el hospital, fue dado de alta. Las secuelas que le quedaban del accidente eran la escayola que a\u00fan portaba en el f\u00e9mur y alguna que otra cicatriz en rostro y brazos. Aunque la herida abierta que llevaba en el alma, esa iba a ser m\u00e1s dif\u00edcil de que cicatrizara<br \/>\nTodos tem\u00edan este momento. Mientras su mundo se reduc\u00eda a la habitaci\u00f3n del hospital, era f\u00e1cilmente controlable emocionalmente; lo malo ser\u00eda volver a casa, contemplar todos aquellos objetos, prendas o regalos que le recordaban a Pilar. \u00bfC\u00f3mo iba a reaccionar cuando reviviera aquellos momentos felices del pasado con ella?<br \/>\nPara evitarle en lo posible ese encuentro, la madre le dijo que, si no le parec\u00eda mal, y para poder cuidarlo mejor, lo llevaban a la casa paterna en vez de a su piso. \u00c9l al principio puso alguna objeci\u00f3n pero al final acept\u00f3 pues se daba cuenta de que era lo mejor para su total recuperaci\u00f3n. Adem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n iba a cuidarlo en su casa? \u00a1Qui\u00e9n mejor que una madre para tal cometido!<br \/>\nPues s\u00ed, dijeron casi al un\u00edsono, Pepe y Fede.<br \/>\nTard\u00f3 muchos meses en recuperarse emocionalmente. Es m\u00e1s, creo que a\u00fan le queda alguna secuela del golpe. La prueba es que, al igual que yo, tampoco se ha casado.<br \/>\nVaya, vaya, dijo Pepe. Nunca imagin\u00e9 que Luis hubiera sufrido tan duramente a lo largo de su vida.<br \/>\nAmigos, creo que fue Garc\u00eda M\u00e1rquez el que dijo que la vida de cualquier persona puede ser perfectamente materia de una gran novela. Y la de todos nosotros bien podr\u00eda servir para ello. Bueno, son casi las dos y este no viene, yo creo que deber\u00edamos ir pensando en marcharnos a casa.<br \/>\nTienes raz\u00f3n, a\u00f1adi\u00f3 Fede. V\u00e1monos.<br \/>\nSe estaban levantando de sus asientos, cuando Luis apareci\u00f3 por la puerta del bar.<br \/>\nHombre, ya nos \u00edbamos, pens\u00e1bamos que ya no vendr\u00edas, dijo Mar\u00eda.<br \/>\nHola, dijo con voz apenas audible. No os vay\u00e1is. Necesito tomar una cerveza bien fr\u00eda.<br \/>\nGabi, que se hab\u00eda acercado al verle, ya estaba abriendo la nevera y sacando la cerveza que le sirvi\u00f3 en una copa tambi\u00e9n fr\u00eda.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 te pasa? \u2013 volvi\u00f3 a preguntar Mar\u00eda.<br \/>\n\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1Buff!!!! Estoy metido en un l\u00edo.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 l\u00edo?<br \/>\nNo s\u00e9 por d\u00f3nde empezar. Pero como es l\u00f3gico, comenz\u00f3 por el principio, o sea, desde que Paquito le pidi\u00f3 que le ayudara con el trabajillo hasta que vio c\u00f3mo la polic\u00eda revisaba la documentaci\u00f3n y el maletero del coche.<br \/>\nCuando acab\u00f3 el relato, le pregunt\u00f3 Pepe:<br \/>\nY \u00bfc\u00f3mo has llegado hasta aqu\u00ed?<br \/>\nHe tenido mucha suerte. Estoy aqu\u00ed de casualidad, porque el destino as\u00ed lo ha querido. Mientras me encontraba encerrado en el ba\u00f1o de caballeros, acojonao y cagao de miedo\u2026<br \/>\nPor eso estabas en el ba\u00f1o, claro, dijo riendo Pepe, aunque enseguida recuper\u00f3 la seriedad que el momento requer\u00eda.<br \/>\nLuis continu\u00f3:<br \/>\nComo iba diciendo, cagao de miedo a que Paquito me denunciara a la polic\u00eda, entraron dos hombres al servicio. Desde dentro les o\u00ed decir que deb\u00edan darse prisa pues no iban a llegar a tiempo a mercamadrid. En ese instante me arm\u00e9 de valor y sal\u00ed y les ped\u00ed por favor que me trajeran a Madrid ya que ven\u00eda haciendo autostop y el \u00faltimo se\u00f1or que me hab\u00eda recogido en la carretera se quedaba a dormir all\u00ed, en aquella gasolinera. Se miraron mientras se lavaban las manos y uno le pregunt\u00f3 al otro. \u201c\u00bfLe llevas t\u00fa o prefieres que venga conmigo? A m\u00ed me da igual. Pues vale, que venga conmigo, dijo el que primero hab\u00eda hablado\u201d.<br \/>\nSalimos los tres del restaurante como si form\u00e1ramos una cuadrilla de compa\u00f1eros de trabajo. Yo procur\u00e9 colocarme en medio de los dos para que no me viera la poli. Mir\u00e9 de reojo y Paquito y su coche ya no se encontraban en el lugar donde antes lo hab\u00edamos aparcado. Deduje que se lo hab\u00edan llevado a la comisar\u00eda m\u00e1s cercana o al cuartel de la guardia civil. Algo m\u00e1s tranquilo por ello, mont\u00e9 en el cami\u00f3n que me asignaron los nuevos amigos que el destino hab\u00eda colocado a mi alcance para rescatarme de las garras de la poli.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 vas a hacer ahora? \u2013 dijo Mar\u00eda.<br \/>\nNo lo tengo muy claro pero creo que esta noche no deber\u00eda ir a dormir a mi casa y ma\u00f1ana tendr\u00eda que ir a trabajar como si tal cosa. Si Paquito me ha denunciado, mi casa estar\u00e1 vigilada, por tanto necesito que me deis cobijo por esta noche.<br \/>\nYo no tengo sitio, dijo Pepe. Ya sabes que mi casa es muy peque\u00f1a.<br \/>\nYo vivo con mi madre y por nada del mundo le dar\u00eda el disgusto de que ma\u00f1ana llegara la poli a buscarte.<br \/>\nClaro\u2026. claro\u2026.<br \/>\nVen a mi casa, anda, que pareces bobo. All\u00ed no creo que te busque la poli.<br \/>\nDe acuerdo. \u00a1Qu\u00e9 har\u00eda yo sin ti!<br \/>\nAnda este con lo que me sale ahora. Vamos a dormir un poco que es muy tarde, ma\u00f1ana vas a trabajar como corresponde y luego veremos qu\u00e9 hacemos. Por la noche, chicos, nos volvemos a ver aqu\u00ed. \u00bfEntendido?<br \/>\nEntendido, respondieron a la vez Pepe y Fede.<br \/>\nFasc\u00edculo 9\u00ba<\/p>\n<p>Ambos caminaban abrazados hacia la casa de Mar\u00eda. A Luis le hac\u00eda temblar la idea de dormir en casa de su amiga. Tem\u00eda por un lado que la polic\u00eda, conocedora de su amistad, estuviera vigilando su casa, y por otro ten\u00eda miedo de encontrarse a solas con ella entre cuatro paredes. La amistad que les un\u00eda, con el tiempo, se hab\u00eda convertido en algo m\u00e1s y aunque ninguno de los dos hab\u00eda tomado la iniciativa, en el fondo ambos sab\u00edan que, si las circunstancias lo propiciaban, el encuentro era inevitable.<br \/>\nCuando llegaron a casa, (Luis observ\u00f3 los alrededores pero no vio nada que le hiciera sospechar que la vigilaban) Mar\u00eda le ofreci\u00f3 algo de comer. \u00c9l respondi\u00f3 que hab\u00eda cenado en el restaurante de carretera donde hab\u00edan detenido a Paquito; adem\u00e1s los nervios no le permit\u00edan meter nada en el est\u00f3mago. Si acaso una cerveza, que segu\u00eda con la garganta reseca.<br \/>\nMientras \u00e9l beb\u00eda sentado en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, Mar\u00eda fue a su dormitorio a cambiarse para estar m\u00e1s c\u00f3moda. Cuando regres\u00f3 con el camis\u00f3n puesto y dispuesta para irse a la cama, Luis la mir\u00f3 de soslayo. Estaba guapa con aquel camis\u00f3n de color azul tenue y que dejaba entrever su ropa interior. Ella le dijo que cuando quisiera le ense\u00f1aba el cuarto donde pasar\u00eda la noche. \u00c9l asinti\u00f3 sin apenas articular sonido, segu\u00eda con el nudo en la garganta, pero ya no por el miedo a la polic\u00eda sino por el pavor que le produc\u00eda solo pensar que a su lado se encontraba su amiga Mar\u00eda en camis\u00f3n.<br \/>\nLa situaci\u00f3n era nueva para los dos y por tanto no sab\u00edan bien c\u00f3mo deb\u00edan comportarse. No era lo mismo tomar una copa en el bar de Moncho, que estar sentados ahora, uno al lado del otro y \u00a1solos! Adem\u00e1s, ambos eran conscientes de la desaz\u00f3n que anidaba en el alma del otro, producto de la soledad con que se acostaban cada noche. Y ambos sab\u00edan tambi\u00e9n que estaban necesitados, si no de amor, al menos s\u00ed de cari\u00f1o. Ten\u00edan mucho que dar pero tambi\u00e9n necesitaban recibir.<br \/>\nMar\u00eda se estiraba el camis\u00f3n de vez en cuando, con la intenci\u00f3n de que no se le vieran las piernas. A Luis le costaba horrores no dirigir su mirada hacia los lugares del cuerpo de Mar\u00eda que mejor se insinuaban tras el escondite de la tela fina del camis\u00f3n. \u00a1Y nada es m\u00e1s sugerente que la insinuaci\u00f3n!<br \/>\nEstuvieron hablando un rato sobre lo que podr\u00eda sucederle al d\u00eda siguiente cuando fuera al trabajo. Pero Luis ya hab\u00eda terminado su cerveza, as\u00ed que era la hora de irse a dormir.<br \/>\nBueno, creo que es mejor que nos vayamos a dormir que ya es muy tarde, dijo Mar\u00eda.<br \/>\nS\u00ed, v\u00e1monos. Me gustar\u00eda lavarme los dientes pero\u2026.<br \/>\nNo te preocupes, que tengo un cepillo sin estrenar. Ven que te lo doy.<br \/>\nLuis la acompa\u00f1o al ba\u00f1o y se atrevi\u00f3 a entrar con ella hasta dentro. En cualquier<br \/>\notra ocasi\u00f3n se hubiera quedado a la puerta y hubiera esperado a que ella saliera para luego entrar \u00e9l. Sin embargo, ahora no esper\u00f3 fuera. \u00bfQu\u00e9 le movi\u00f3 a obrar as\u00ed? Seguramente el deseo irrefrenable de sentir el calor del cuerpo de Mar\u00eda en el suyo, o simplemente la necesidad de pasar la noche abrazado a una persona querida.<br \/>\nMar\u00eda abri\u00f3 un caj\u00f3n y extrajo de \u00e9l el cepillo de dientes que le hab\u00eda prometido. Se lo ofreci\u00f3 y \u00e9l lo recibi\u00f3 para de inmediato colocarlo sobre la repisa del aparador. Con la mano izquierda tom\u00f3 de la mano derecha a Mar\u00eda y con toda la delicadeza de que era capaz la atrajo hacia afuera del cuarto de ba\u00f1o y all\u00ed, en medio del pasillo que conduc\u00eda hacia los respectivos dormitorios, la abraz\u00f3 y bes\u00f3 con verdadera pasi\u00f3n. Ella mostr\u00f3 cierta extra\u00f1eza pero no dijo nada, simplemente lo miraba a los ojos, mientras \u00e9l la tomaba en brazos y la transportaba, as\u00ed, como si acabaran de celebrar la ceremonia de bodas, hacia el lecho del placer. La deposit\u00f3 suavemente sobre la cama y comenz\u00f3 a desnudarse sin dejar de admirar el bello cuerpo que ahora s\u00ed, en todo su esplendor (Mar\u00eda se hab\u00eda despojado del camis\u00f3n) se mostraba ante sus ojos. Se coloc\u00f3 a su lado, se sonrieron, se besaron, se acariciaron, se abrazaron\u2026. \u00a1se amaron!<br \/>\nEra tan grande el amor que albergaba el coraz\u00f3n de los amantes que solo despu\u00e9s de que el deseo quedara reducido a cenizas, solo despu\u00e9s de derretirse en la hoguera de la pasi\u00f3n, quedaron rendidos al sue\u00f1o.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, Luis fue a trabajar como cada d\u00eda. Se levant\u00f3 y se despidi\u00f3 de su amada, no su amante, con un beso de despedida, como si llevaran juntos toda la vida. Cuando lleg\u00f3 a la empresa, su jefe lo primero que le dijo es que hab\u00eda venido la polic\u00eda a buscarlo. El saberlo le asust\u00f3 m\u00e1s de lo que ya estaba.<br \/>\nEntonces, me voy. No sea que vuelvan.<br \/>\nLo que me extra\u00f1a es que no te hayan visto entrar. Si llevan ah\u00ed fuera desde muy temprano.<br \/>\nA ti, \u00bfqu\u00e9 te han dicho?<br \/>\nMe han peguntado si trabajaba aqu\u00ed un tal Luis S\u00e1nchez. Les he dicho que s\u00ed y han vuelto a preguntar que cu\u00e1ndo ven\u00edas. Les he dicho que a las ocho de la ma\u00f1ana era la hora de entrar a trabajar. Me han preguntado si tambi\u00e9n trabajaba aqu\u00ed Francisco del Olmo y les he contestado afirmativamente, claro est\u00e1. Y sin m\u00e1s se han ido. Aunque he comprobado que se han quedado en los alrededores. Voy a salir a ver si siguen ah\u00ed.<br \/>\nVolvi\u00f3 a entrar y le inform\u00f3 a Luis de que los polis continuaban vigilando la entrada de la nave donde guardaban los veh\u00edculos de la empresa.<br \/>\nY \u00bfqu\u00e9 hago?<br \/>\nYo que t\u00fa desaparec\u00eda por lo menos durante unos d\u00edas hasta ver en qu\u00e9 queda la cosa. Aunque, a\u00fan no me has dicho por qu\u00e9 te est\u00e1 buscando la polic\u00eda.<br \/>\nPaquito no habr\u00e1 venido a trabajar, supongo.<br \/>\nPues no, todav\u00eda no ha llegado.<br \/>\nNo creo que venga. Anoche le detuvo la polic\u00eda en una gasolinera pocos kil\u00f3metros despu\u00e9s de pasar Albacete en direcci\u00f3n a Madrid.<br \/>\nY \u00bfc\u00f3mo lo sabes t\u00fa?<br \/>\nPorque a m\u00ed no me detuvieron de milagro.<br \/>\nY comenz\u00f3 a relatarle los hechos acaecidos la noche anterior. Cuando termin\u00f3, su jefe le aconsej\u00f3 que se escondiera unos d\u00edas o, mejor a\u00fan, que se fuera del pa\u00eds.<br \/>\nPor d\u00f3nde salgo para que no me vean los polis que est\u00e1n ah\u00ed fuera.<br \/>\nTranquilo, m\u00e9tete en la furgoneta, t\u00fambate en el suelo en la parte de atr\u00e1s y te saco de aqu\u00ed.<br \/>\nY as\u00ed lo hizo. Unos minutos despu\u00e9s se encontraba en medio de la vor\u00e1gine de la gran ciudad y se sinti\u00f3 mejor.<br \/>\nPor la noche fue al bar como de costumbre. Al llegar, ya se encontraban dentro sus amigos y Mar\u00eda.<br \/>\nBuenas noches, dijo.<br \/>\nHola, respondieron ellos, mientras observan con sorpresa mal disimulada que Mar\u00eda besaba a Luis en los labios.<br \/>\nAl ver la cara que pon\u00edan sus amigos les aclar\u00f3:<br \/>\nBueno, ya os contaremos, pero es que nos hemos liado, \u00bfverdad, Mar\u00eda?<br \/>\nS\u00ed, tantos a\u00f1os que hace que nos conocemos y ha tenido que ser la polic\u00eda la que nos haya unido. Mira que somos tontos, la de tiempo que hemos desperdiciado, cielo santo.<br \/>\nBien, al grano. A ver qu\u00e9 ideas aport\u00e1is para poder salir del atolladero con bien, que dicen en mi pueblo. Mi jefe me aconseja que me esconda un tiempo o mejor que me vaya al extranjero. \u00bfQu\u00e9 opin\u00e1is vosotros?<br \/>\nHombre, irte ahora al extranjero y dejar a Mar\u00eda sola\u2026 \u2013 dijo Pepe, riendo -.<br \/>\nD\u00e9jate de bromas Pepe, que esto es muy serio.<br \/>\nPero, bueno, lo primero que habr\u00eda que saber es d\u00f3nde est\u00e1 Paquito y si te ha denunciado o no, &#8211; apostill\u00f3 Fede -. A ver si estamos haciendo un mundo de todo esto y resulta que Paquito est\u00e1 libre y tan campante por ah\u00ed.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 sugieres, que le llame a casa? \u2013 dijo Luis.<br \/>\nPues quiz\u00e1 sea lo m\u00e1s conveniente para empezar a reflexionar y tomar una decisi\u00f3n. No se puede obrar a la buena de dios. Hay que hacerlo con fundamento.<br \/>\nHijo, me dejas anonadada. \u00bfQu\u00e9 manera de hablar! No pareces salido de la mina.<br \/>\nLos a\u00f1os de lucha contra la dictadura me sirvieron de mucho. No fui a la escuela pero le\u00ed y aprend\u00ed lo suficiente como para poder redactar un manifiesto cuando fue necesario. Y, si quiero, hablo bien, aunque no lo tenga por costumbre.<br \/>\nVoy a llamar a los padres de Paquito, dijo Luis.<\/p>\n<p>Y as\u00ed lo hizo. Fue el padre quien contest\u00f3 al tel\u00e9fono. Le cont\u00f3 las peripecias de la detenci\u00f3n de su hijo: que si le hab\u00edan golpeado, que lo llevaron al cuartelillo de la guardia civil m\u00e1s cercano, que era el de La Roda, donde estuvo todo el d\u00eda de ayer; hoy lo han tra\u00eddo a Madrid. Trat\u00f3 de disculparse por haberle delatado, pero es que \u201cno le qued\u00f3 m\u00e1s remedio. Cuando descubrieron el tabaco en el maletero del coche, lo primero que le preguntaron es qui\u00e9n se lo hab\u00eda proporcionado. Y como no pod\u00eda delatar a los aut\u00e9nticos proveedores del material, dijo que hab\u00edas sido t\u00fa. Tienes que entenderle, los otros son una mafia que no se andan con chiquitas. As\u00ed que yo que t\u00fa tendr\u00eda cuidado y no andar\u00eda por ah\u00ed pues ya te est\u00e1n buscando\u201d.<\/p>\n<p>Luis dej\u00f3 el tel\u00e9fono un poco abrumado por lo que le hab\u00eda dicho el padre de su amigo.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 te ha dicho? \u2013 pregunt\u00f3 Mar\u00eda.<br \/>\nManda huevos. Ser\u00e1 cabronazo\u2026 decir que he sido yo el que le ha proporcionado el tabaco.<br \/>\nAhora s\u00ed que no tienes m\u00e1s remedio que ponerte a buen recaudo, dijo Pepe.<br \/>\nY \u00bfd\u00f3nde me escondo?<br \/>\nLos tres pensaban mientras estaban en silencio. Fede pidi\u00f3 otra ronda a ver si las ideas flu\u00edan mejor por sus cabecitas. Sabore\u00f3 su vino con placer y de pronto dijo:<br \/>\nYa lo tengo. (Los tres le miraron con cara de apremio) No hace falta que te vayas fuera ni que te escondas. Lo que tienes que hacer es disfrazarte.<br \/>\nS\u00ed de nazareno, no te jode.<br \/>\nTranquilo. T\u00fa sabes tocar la guitarra, \u00bfno es cierto? Pues te vistes como cuando tocabas en aquel grupo de anta\u00f1o, te ti\u00f1es el pelo, que ahora se lleva mucho, te vistes con un pantal\u00f3n al uso, zapatillas de deporte, etc y te vas a tocar a alguna estaci\u00f3n de metro. As\u00ed no tendr\u00e1s que alejarte de Mar\u00eda. Y adem\u00e1s te sacar\u00e1s algunas perras que no te vendr\u00e1 mal si no vas a poder trabajar durante un tiempo.<br \/>\nTodos se quedaron pensativos. Daban vuelta en sus cabezas a la idea, no tan descabellada, pensaba Mar\u00eda, apetecible, sent\u00eda Luis, ingeniosa, sentenci\u00f3 Pepe.<br \/>\nVale pues. Ma\u00f1ana voy a una peluquer\u00eda y pido que me ti\u00f1an el pelo de color.<br \/>\nY as\u00ed fue. A la ma\u00f1ana siguiente sali\u00f3 de casa con un pantal\u00f3n de loneta de color azul claro, una camisa de flores que armonizaba perfectamente con el pantal\u00f3n, zapatillas deportivas, unas modernas gafas de sol que le proporcion\u00f3 Mar\u00eda y con precauci\u00f3n m\u00e1xima. As\u00ed vestido entr\u00f3 a una peluquer\u00eda que le recomend\u00f3 Mar\u00eda. Era moderna, unisex, y con trabajadores j\u00f3venes.<br \/>\nCuando le dijo lo que deseaba al joven que sali\u00f3 a recibirlo, o sea, te\u00f1irse el pelo, no mostr\u00f3 cara de sorpresa ni hizo el menor gesto de extra\u00f1eza, como si estuviera acostumbrado a realizar mandados semejantes o incluso m\u00e1s atrevidos. Lo \u00fanico que se permiti\u00f3 fue aconsejarle el color. A \u00e9l le ir\u00eda mejor con su figura el color amarillo, le dar\u00eda una imagen m\u00e1s alegre y luminosa. Se qued\u00f3 dubitativo unos instantes imagin\u00e1ndose con el pelo de aquel color pero se dijo que, si era eso lo que le aconsejaba aquel joven, que no dejaba de ser un profesional, ser\u00eda porque realmente ve\u00eda que le favorec\u00eda.<br \/>\nAl finalizar, le pein\u00f3 el pelo sin la uniformidad habitual sino con un cierto desorden, aunque bien estudiado. Se mir\u00f3 en el espejo y se vio atractivo y jovial.<br \/>\nVolvi\u00f3 a casa y cuando entr\u00f3 por la puerta, Mar\u00eda casi se desmaya del susto. Se ech\u00f3 a re\u00edr a carcajadas pues jam\u00e1s se hubiera imaginado que Luis pudiera adquirir una imagen como aquella ni en sue\u00f1os.<br \/>\nNo te r\u00edas y prepara la maleta que nos vamos. Lo he pensado mejor y con esta nueva imagen y con la guitarra en la mano no me va a reconocer ni mi madre as\u00ed que menos la poli. Hay lugares que debemos explorar, en este pa\u00eds cada vez tenemos menos cosas que nos aten e \u00e9l. En Londres puedo sacar un dinerillo cantando.<br \/>\nAhora mismo preparo la maleta y nos vamos. Dame un minuto.<\/p>\n<p>Fasc\u00edculo 10\u00ba<br \/>\nCualquiera que fuera un poco observador y prestara atenci\u00f3n, pod\u00eda percibir perfectamente y de forma r\u00edtmica el golpe de la pata de palo sobre la acera seguido del raspado de zapato. Pac\u2026 ssss\u2026pac\u2026sss\u2026 pac&#8230;sssss\u2026 Era Pepe con su inconfundible andar, por culpa de la cojera. Aunque eso no le imped\u00eda caminar con rapidez. Iba a casa de Mar\u00eda. Ten\u00eda que avisar a Luis, as\u00ed se lo hab\u00eda pedido Paquito que hiciera, antes de que se enterara por otro. \u00a1Madre m\u00eda! \u2013 pensaba. Cuando se lo cuente se va a caer de espalda. A ver c\u00f3mo se lo toma. Ya estaba cerca de la casa. Sudaba por el esfuerzo. Entr\u00f3 en el portal, marc\u00f3 en el ascensor el n\u00famero del piso de Mar\u00eda, esper\u00f3 a que descendiera, abri\u00f3 la puerta y entr\u00f3. \u00a1Qu\u00e9 poco le gustaban los ascensores! Si alguna vez se hab\u00eda quedado encerrado en uno de ellos, lo hab\u00eda pasado francamente mal. Le entraba una sensaci\u00f3n de ahogo tan fuerte que parec\u00eda que se iba a morir. Le suced\u00eda lo mismo si se encontraba en medio de una aglomeraci\u00f3n de gente. \u00a1Claustrofobia! \u2013 le hab\u00edan dicho que sufr\u00eda. Seg\u00fan sub\u00eda, iba pensando que, o llegaba pronto o terminar\u00eda por sufrir otra vez m\u00e1s la \u201cfamosa claustrofobia\u201d. Fren\u00f3 en seco, se abri\u00f3 la puerta y sali\u00f3. \u00a1Ufff! \u2013 resopl\u00f3 Pepe, menos mal que solo son cuatro pisos, jam\u00e1s podr\u00e9 subir a uno de los rascacielos de la ciudad de Nueva York, claro que \u00bfqu\u00e9 se le hab\u00eda perdido a \u00e9l en la ciudad de Nueva York?<br \/>\nLlam\u00f3 al timbre y al instante le abri\u00f3 la puerta Luis.<br \/>\nHombre, Pepe, exclam\u00f3 con cierta sorpresa. \u00bfQu\u00e9 te trae por aqu\u00ed?<br \/>\nTenemos que hablar, dijo entrando sin que le invitaran a hacerlo. Cierra la puerta, casi orden\u00f3.<br \/>\nMientras Luis se sorprend\u00eda por la actitud del amigo sin entender nada, \u00e9l se introduc\u00eda en la casa hasta el sal\u00f3n, como temiendo que en el pasillo le pudieran ver. Se sent\u00f3 en el sof\u00e1 y le pidi\u00f3 a Luis que hiciera lo mismo. Ya sentados, Luis le pregunt\u00f3:<br \/>\nPero \u00bfqu\u00e9 sucede?<br \/>\nNo te lo vas a creer. Hizo una pausa como si esperara a que Luis hiciera alg\u00fan gesto que acompa\u00f1ara a su vaticinio; como no movi\u00f3 un m\u00fasculo siquiera, continu\u00f3: he visto a Paquito esta ma\u00f1ana en el bar de Moncho.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 dices? Si habl\u00e9 con su padre por tel\u00e9fono ayer y afirm\u00f3 que estaba retenido en la comisar\u00eda de centro.<br \/>\nTe digo que lo he visto en el bar. Te habr\u00e1 podido decir su padre lo que le d\u00e9 la gana. Es m\u00e1s, te puedo contar por qu\u00e9 no est\u00e1 en la comisar\u00eda y se mueve libre como un p\u00e1jaro por las calles de Madrid. Y tambi\u00e9n me ha dicho que quiere verte cuanto antes.<br \/>\nLuis no sab\u00eda si creerle. C\u00f3mo era posible que ya le hubieran soltado, si le hab\u00edan pillado con la mercanc\u00eda, si estaba clar\u00edsimo que hab\u00eda comprado las sacas de tabaco y que el tabaco era contrabando.<br \/>\nEs que no lo ha detenido la polic\u00eda.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo que no lo ha detenido la polic\u00eda? Pero \u00bfqu\u00e9 dices, hombre de dios? Si lo he visto con mis propios ojos. Y eso fue lo que me salv\u00f3 a m\u00ed.<br \/>\nYa, eso es lo que t\u00fa cre\u00edste que suced\u00eda, pero a veces las apariencias enga\u00f1an.<br \/>\n\u00bfMe est\u00e1s queriendo decir que los hombres que vi junto a Paquito no eran polic\u00edas?<br \/>\nAlgo as\u00ed, afirm\u00f3 acompa\u00f1ando la frase con el asentimiento de cabeza.<br \/>\nLuis se qued\u00f3 en silencio repasando las im\u00e1genes de lo que \u00e9l pensaba que era una detenci\u00f3n. Y no encontraba nada anormal. Dos polis, uno que pide la documentaci\u00f3n y otro abre el maletero y encuentra las sacas de tabaco de contrabando\u2026<br \/>\nY si no eran polic\u00edas\u2026 \u00bfqui\u00e9nes eran, entonces?<br \/>\nTe lo cuento tal cual me lo ha contado Paquito a m\u00ed hace un rato.<br \/>\nCuando Paquito sali\u00f3 del restaurante, se encontr\u00f3 con dos individuos que le interceptaron el paso. Le ense\u00f1aron una placa de polic\u00eda o eso pens\u00f3 \u00e9l que era aquel artilugio que uno de ellos ten\u00eda en su mano y que apenas si le mostr\u00f3, y le pidieron que le ense\u00f1ara la documentaci\u00f3n del coche. \u00c9l, sol\u00edcito, abri\u00f3 la puerta del veh\u00edculo y sac\u00f3 la documentaci\u00f3n. Se la entreg\u00f3 al que se encontraba a su lado, mientras el otro abri\u00f3 el maletero.<br \/>\nAs\u00ed que llevamos el coche cargao de tabaco de contrabando, \u00bfeh?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo? \u2013 exclam\u00f3 extra\u00f1ado el otro, al mismo tiempo que esbozaba una sonrisa de falsa incredulidad.<br \/>\nBueno, no es lo que parece, dijo Paquito bastante asustado. Lo he comprado a unos amigos, por hacerles un favor. Yo no sab\u00eda que era tabaco de contrabando.<br \/>\nYa\u2026 por hacerles un favor\u2026..<br \/>\nBueno, de momento vamos a salir de este aparcamiento, y procederemos a detenerle. Monta atr\u00e1s y no intentes escapar que ser\u00e1 peor para ti, dijo el que le revisaba la documentaci\u00f3n.<br \/>\nEste parec\u00eda llevar la voz cantante (el que le hab\u00eda pedido la documentaci\u00f3n) y fue el que se puso al volante, el otro se sent\u00f3 atr\u00e1s con Paquito. Arranc\u00f3 el coche y salieron a la autopista en direcci\u00f3n a Albacete. Paquito no dec\u00eda nada pero estaba bastante asustado. Menos mal (pensaba) que Luis no se hab\u00eda enterado de nada. A ver qu\u00e9 cara pon\u00eda cuando saliera del ba\u00f1o del restaurante y comprobara que el coche hab\u00eda desaparecido. Espero que no llame a la polic\u00eda denunciando mi desaparici\u00f3n. Lo coger\u00edan a \u00e9l tambi\u00e9n inmediatamente.<br \/>\nLlevaban unos treinta kil\u00f3metros recorridos, cuando el que conduc\u00eda detuvo el coche en el arc\u00e9n. Hemos llegado dijo. Paquito miraba alrededor y no ve\u00eda m\u00e1s que campo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el cuartel de la guardia civil o la comisar\u00eda? \u2013 pensaba. Lo obligaron a salir. A continuaci\u00f3n bajaron ellos:<br \/>\nBueno, aqu\u00ed te quedas. No creo que te sea dif\u00edcil parar alg\u00fan veh\u00edculo para regresar a Madrid.<br \/>\n\u00bfPero no me van a detener? \u2013 pregunt\u00f3 con una alegr\u00eda que casi no pod\u00eda disimular.<br \/>\nLos polic\u00edas empezaron a re\u00edrse a carcajada limpia.<br \/>\nNo, por esta vez no te vamos a detener. Y segu\u00edan carcaje\u00e1ndose en sus narices. Pero, como te pillemos otra vez con material de los \u201cPinzones\u201d, te lo requisaremos y te daremos una paliza que te va a tener en el hospital al menos un mes. Muchacho, si quieres tabaco de contrabando, p\u00eddeselo a nuestro jefe, \u201cel manix\u201d, que es el proveedor oficial de la zona. \u00bfEntendido, pringao? Y ahora te tenemos que dejar que el tiempo es oro, y nuestro jefe tiene malas pulgas.<br \/>\nMontaron de nuevo en el coche y salieron escopetaos hacia su guarida. Paquito se qued\u00f3 all\u00ed parado con cara de lelo y pensando que se la hab\u00edan dado con queso. \u00c9l que se cre\u00eda un chorizo de lo m\u00e1s inteligente que hab\u00eda. Era tan grande la rabia que sent\u00eda que se prometi\u00f3 a s\u00ed mismo vengarse en cuanto la ocasi\u00f3n se le presentara. \u201cEsto no va a quedar as\u00ed\u201d, se dijo. \u201cVais a saber qui\u00e9n soy yo\u201d.<\/p>\n<p>Luis se revolcaba en el sof\u00e1 al mismo tiempo que se part\u00eda de risa imaginando la cara de gilipollas que se le habr\u00eda quedado al listo de Paquito. Parec\u00eda que le iba a dar algo. Cuando se seren\u00f3 un poco y a punto de darle una congesti\u00f3n, se dijo mirando a Pepe:<br \/>\nEntonces, no me est\u00e1 buscando la polic\u00eda\u2026. No tengo por qu\u00e9 esconderme ni por qu\u00e9 huir\u2026 Y este disfraz que me he puesto me sobra, por tanto\u2026 \u00a1Mar\u00eda!&#8230;\u00a1Mar\u00eda!&#8230;<br \/>\nSali\u00f3 del sal\u00f3n hacia la habitaci\u00f3n donde Mar\u00eda preparaba la maleta.<br \/>\nYa no hace falta que prepares la maleta. Ya no nos vamos. Nos quedamos aqu\u00ed que es donde debemos estar. No me persigue la polic\u00eda.<br \/>\nY los individuos que merodeaban alrededor de la nave de tu empresa \u00bfqui\u00e9nes eran? \u00bfNo tuviste que salir escondido en la furgoneta de tu jefe?<br \/>\nS\u00ed\u2026 Eso digo yo, \u00bfqui\u00e9n demonios eran?<\/p>\n<p>Apenas hab\u00edan pasado unos minutos, cuando un camionero par\u00f3 al ver a Paquito en el borde la autopista. Le pregunt\u00f3 que ad\u00f3nde iba y al decirle que a Madrid, le mand\u00f3 subir. Fueron charlando amigablemente el trayecto hasta la capital sin decirle claro est\u00e1 el verdadero motivo por el que estaba haciendo autoestop. Le dej\u00f3 lo m\u00e1s cerca que pudo de la nave de la empresa de mudanza donde trabajaba y se despidieron.<br \/>\nAl llegar al trabajo, dos individuos le cerraron el paso. Ahora s\u00ed que son polic\u00edas, pens\u00f3.<br \/>\nUn momento, amigo. Tenemos que hablar contigo; ven para ac\u00e1. Y le llevaron a la parte trasera del edificio. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu compinche? \u00bfAcaso se ha llevado la mercanc\u00eda para esconderla en alg\u00fan lugar seguro?<br \/>\nPaquito no sab\u00eda qu\u00e9 decir, pero echarle la culpa a Luis no le pareci\u00f3 mala idea. Decir que se la hab\u00edan robado, era reconocer su ineptitud. Mejor ser\u00eda hacerle cargar con el muerto a Luis.<br \/>\nS\u00ed, \u00e9l tiene un local donde guardamos la mercanc\u00eda hasta que la colocamos.<br \/>\nBien, pues tenemos un recado que daros de parte de nuestro jefe. Parte del dinero con que pagaste la mercanc\u00eda es falso. Y eso a nuestro jefe le ha disgustado mucho. Si en cuarenta y ocho horas no entregas el resto, prep\u00e1rate, pues es posible que sufras un accidente del que te resultar\u00e1 muy dif\u00edcil reponerte.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo que el dinero es falso? Es imposible que sea falso.<br \/>\nMuchacho, haznos caso. Faltan mil euros. Volveremos a por el dinero dentro de dos d\u00edas. Adi\u00f3s.<br \/>\nCuando se qued\u00f3 solo, Paquito empez\u00f3 a darle vueltas a la cabeza buscando el modo de salir del l\u00edo en que se hab\u00eda metido. \u201cVamos por partes\u201d, se dijo. Una banda rival le hab\u00eda despojado de la mercanc\u00eda porque no se la hab\u00eda comprado a ellos. La otra, la que le hab\u00eda suministrado el tabaco, le reclamaba parte del pago por ser falsos algunos billetes. Pero es que me han echado el mal de ojo o me ha mirao un tuerto, me caguen todo. \u00a1Tranquilo! Vamos a pensar con sosiego y razocinio. Recuperar el tabaco es imposible, exige personal, armas y dinero. Y no tengo ninguna de las tres cosas. Contar con Luis es como no tener a nadie al lado, es un mindundi, no tiene agallas. Encontrar el dinero que sustituya al que era falso tampoco es f\u00e1cil. Ah\u00ed s\u00ed le pod\u00eda ayudar Luis, aunque no cre\u00eda que tuviera esa cantidad. Adem\u00e1s le reclamar\u00eda la parte que le correspond\u00eda pues le hab\u00eda prometido compensarle con un buen dinero si colocaban la mercanc\u00eda pronto. \u00a1Vaya l\u00edo! \u00bfY pedirle al jefe un adelanto y as\u00ed pagar y olvidarse del asunto y esperar a que vengan mejor dadas?&#8230;. Quiz\u00e1 va a ser lo mejor. Ahora voy a buscar a Luis y a contarle todo, no sea que la l\u00ede yendo a la polic\u00eda\u201d. Aunque antes voy a llamar a mi padre y a decirle que me ha detenido la poli por culpa de Luis. Que ya le explicar\u00e9 m\u00e1s tarde.<br \/>\nY as\u00ed fue. Sin entrar en la nave ni ver a su jefe, se fue al bar de Moncho donde sab\u00eda que podr\u00eda encontrar a Luis o al menos donde podr\u00eda dejarle el recado de que necesitaba verle.<\/p>\n<p>Fasc\u00edculo 11\u00ba<br \/>\nAquella noche se reunieron los cuatro amigos en el bar de Moncho a la espera de que apareciera Paquito. Cuando Gabi vio la nueva imagen de Luis, no pudo por menos que echarse a re\u00edr. \u201cDisculpa que me r\u00eda. Pero es que de la imagen de hombre serio con que siempre te he visto, a esta nueva imagen que muestras ahora, hay un abismo. Aunque creo que te has quitao diez a\u00f1os de encima. Hasta est\u00e1s m\u00e1s guapo\u201d. Y continuaba riendo mientras iba poniendo las consumiciones respectivas.<br \/>\nPero \u00bfpor qu\u00e9 te has te\u00f1ido el pelo de color amarillo?- a\u00f1adi\u00f3 el camarero.<br \/>\nEs un poco largo de contar. Digamos simplemente que ha sido necesario hacerlo. Y ahora, como me encuentro a gusto con mi nuevo \u201clook\u201d, pienso dej\u00e1rmelo por un tiempo. Por cierto, \u00bfte dijo Paquito a qu\u00e9 va a venir esta noche?<br \/>\nS\u00ed, me dijo que vendr\u00eda sobre las once.<br \/>\nLos cuatro amigos se sentaron en una mesa. Fede fue el primero en hablar.<br \/>\nBueno, y ahora que ya no tienes por qu\u00e9 escapar, pues no te persigue la justicia, \u00bfqu\u00e9 planes tienes o ten\u00e9is para el futuro?<br \/>\nLuis mir\u00f3 a Mar\u00eda y esta volvi\u00f3 la vista hacia la puerta de la calle como si con ella no fuera el asunto.<br \/>\nNo s\u00e9, supongo que las cosas seguir\u00e1n m\u00e1s o menos como antes. Al o\u00edr esta respuesta, Mar\u00eda lo mir\u00f3 fijamente como con ganas de decir algo. Luis la observ\u00f3 mientras continuaba: salvo que a Mar\u00eda le parezca bien que las cosas cambien.<br \/>\nQue algo cambie\u2026 \u00bfc\u00f3mo qu\u00e9? \u00bfQue dejemos de venir a tomar copas a este bar? \u00bfQue dejes de trabajar en esa empresa de mudanzas que tan mal te pagan, por cierto? \u00bfQue te ti\u00f1as el pelo de azul la pr\u00f3xima vez que vayas a la peluquer\u00eda? \u00bfQue te mudes de ciudad ya que aqu\u00ed est\u00e1s muy visto y te persigue la mafia del contrabando de tabaco? Que cambie\u2026 \u00bfqu\u00e9?<br \/>\nQue cambie de domicilio, contest\u00f3 Luis de forma un tanto cortante, pues as\u00ed le hab\u00eda parecido a \u00e9l que le hab\u00eda hablado ella. Como Mar\u00eda no dec\u00eda nada, a\u00f1adi\u00f3: que abandone la casa donde vivo y me vaya a vivir contigo.<br \/>\nTom\u00f3 su cerveza y bebi\u00f3 un sorbo mirando al frente. Pepe y Fede tambi\u00e9n se miraron con media sonrisa para despu\u00e9s clavar sus ojos en los de Mar\u00eda, que despu\u00e9s de carraspear, dijo:<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 significa venirte a vivir conmigo? \u00bfQue te tengo que alquilar una habitaci\u00f3n porque andas mal de dinero?<br \/>\nNo, irme a vivir contigo significa lo que trae consigo vivir juntos: vivir en pareja con todas las consecuencias.<br \/>\nVamos, como un matrimonio, quieres decir.<br \/>\nS\u00ed, como un matrimonio. Despu\u00e9s de una breve pausa, continu\u00f3: si es que te quieres casar conmigo.<br \/>\n\u00a1Toma! &#8211; Grit\u00f3 Pepe mientras aplaud\u00eda con fuerza.<br \/>\n\u00a1La bomba acaba de estallar!- a\u00f1adi\u00f3 Fede, mirando a Gabi que no se hab\u00eda enterado como es l\u00f3gico de lo que estaba sucediendo.<br \/>\nPero \u00bfqu\u00e9 pasa? \u2013 pregunt\u00f3 Gabi.<br \/>\n\u00a1Espera, espera! &#8211; le dijo Pepe, mientras miraba a Mar\u00eda a ver qu\u00e9 respond\u00eda.<br \/>\nEsta tambi\u00e9n dio un sorbo a su ginebra bien fr\u00eda y contest\u00f3:<br \/>\nMucho has cambiado \u00faltimamente, Luisito. A ver si el cambio de \u201clook\u201d te ha modificado tambi\u00e9n el comportamiento de las neuronas. Primero me abordas en mi propia casa, me tomas en brazos y me llevas a la cama y ahora me pides en casamiento, que se dec\u00eda antes. \u00a1Estoy muy sorprendida! Y la verdad es que no s\u00e9 qu\u00e9 decir. Tendr\u00e9 que pensarlo, dame por lo menos unos d\u00edas hasta que asimile la nueva situaci\u00f3n.<br \/>\nT\u00f3mate el tiempo que quieras; son tantos a\u00f1os los que llevo solo que unos d\u00edas m\u00e1s no creo que me vaya a afectar.<br \/>\nEn ese momento entr\u00f3 por la puerta el amigo Paquito. Se sent\u00f3 a su lado y pidi\u00f3 una cerveza. Miraba a Luis pero no dec\u00eda nada. Fue este el que dijo:<br \/>\nSupongo que tendr\u00e1s que darme una explicaci\u00f3n de lo que ha sucedido.<br \/>\nYa sabes todo lo que hay que saber. Fuimos estafados por una banda rival de la que nos hab\u00eda proporcionado la mercanc\u00eda y ahora esta nos reclama mil euros porque dice que algunos billetes eran falsos.<br \/>\nPara el carro, amigo. Eso de que nos reclaman lo dir\u00e1s en broma. Te reclaman a ti que yo no tengo ni arte ni parte en este negocio salvo que ten\u00eda que ayudarte a repartir la mercanc\u00eda, como la llamas t\u00fa. A ti es al que han estafado y a ti es al que reclaman mil euros. Y espero que no me pidas nada pues si acaso ser\u00e9 yo quien deba reclamarte lo que me iba a reportar el \u201ctrabajillo\u201d que ten\u00edas entre manos. Claro, que la culpa es m\u00eda por fiarme de un chorizo de poca monta como t\u00fa.<br \/>\nOye, sin insultar \u00bfeh? Que, si sigues as\u00ed, me voy y que te den\u2026<br \/>\nNo si encima el ofendido ser\u00e1s t\u00fa, no te jode ahora. Mira no te doy dos ostias porque me das pena\u2026<br \/>\nHaya paz, haya paz\u2026 \u2013dijo Fede. Si es por dinero, todo se puede arreglar. Yo os puedo prestar los mil euros y ya me lo devolver\u00e9is.<br \/>\nNo, no, no\u2026Se los prestar\u00e1s a este imb\u00e9cil que es el que los debe. Adem\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 entregaste billetes falsos?<br \/>\n\u00a1Es mentira! Se lo han inventado para sacarse otros mil euros m\u00e1s. Yo les he dado billetes de curso legal. \u00a1Son unos desgraciados!<br \/>\nBueno, lo dicho; yo os presto o yo te presto, Paquito, el dinero (dijo al ver la cara de mala leche que pon\u00eda Luis) y asunto terminado.<br \/>\nGracias, Fede. Eres un gran tipo. Y, si no os parece mal, os voy a dejar, que tengo cosas que hacer.<br \/>\nAdi\u00f3s, dijeron los cuatro. Y no me vuelvas a ofrecer ning\u00fan trabajillo m\u00e1s, le solt\u00f3 Luis cuando ya casi estaba en la puerta de salida del bar.<br \/>\nParece que todo vuelve a ser como antes, coment\u00f3 Pepe. Si no fuera por el color de tu pelo, no quedar\u00eda ni rastro de lo acontecido estos d\u00edas.<br \/>\nBrindemos, pues, por el futuro, dijo Pepe. Invito yo, que he limpiado los zapatos a un tipo tan generoso que me ha dado veinte euros.<br \/>\nBrindemos por que el futuro nos sea m\u00e1s propicio.<br \/>\nTodos bebieron. Posaron sus vasos y miraron hacia otro lugar que no fuera la cara del que estaba frente a ellos. Mar\u00eda rompi\u00f3 el silencio que comenzaba a ser desagradable.<br \/>\nCreo que ya tengo decidido lo que hacer al respecto\u2026 La miraron con sorpresa pues ya casi no se acordaban del asunto del casamiento. De acuerdo, \u00a1cas\u00e9monos!<br \/>\nLuis se la qued\u00f3 mirando como diciendo \u201c\u00bfest\u00e1s segura?\u201d, mientras los amigos re\u00edan alegremente.<br \/>\nTenemos que comprarnos un traje, Pepe, para la ceremonia, dijo Fede.<br \/>\nLuis abraz\u00f3 a Mar\u00eda y estuvieron as\u00ed un buen rato. No pod\u00edan ocultar la emoci\u00f3n que les embargaba el alma. Por fin iban a poder vivir con alguien con quien compartir alegr\u00edas y tristezas; con quien poder dormir abrazados en las fr\u00edas noches del invierno madrile\u00f1o; en quien descargar las frustraciones con que la vida les seguir\u00eda premiando seguramente; en definitiva, por fin podr\u00edan juntos olvidar las adversidades con que la vida les hab\u00eda adornado a lo largo de los a\u00f1os.<br \/>\nY \u00bfos casar\u00e9is, por la Iglesia o por el juzgado?<br \/>\nLa duda ofende, Pepe. Ma\u00f1ana ir\u00e9 al juzgado a solicitar d\u00eda y hora para la ceremonia. No olvid\u00e9is que vosotros dos ser\u00e9is nuestros testigos, as\u00ed que a agenciarse una ropa guapa que el motivo lo merece.<br \/>\nSoy una mujer muy feliz, dijo Mar\u00eda, al mismo tiempo que besaba a Luis apasionadamente.<br \/>\nDanos una botella de champ\u00e1n, Gabi, que esta noche nos vamos a emborrachar y ma\u00f1ana\u2026<br \/>\nLuis no pudo acabar la frase pues una tremenda explosi\u00f3n destroz\u00f3 el local y lo llen\u00f3 de humo y polvo.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente la prensa daba de forma escueta la noticia. Diez personas muertas y varias heridas de gravedad en un atentado terrorista. Los muertos y heridos eran clientes asiduos del bar, al que sol\u00edan ir con frecuencia por ser vecinos del barrio. Se desconoce el motivo que puede haber movido a los terroristas a elegir este local para perpretar acto tan vand\u00e1lico. La polic\u00eda est\u00e1 investigando el hecho, aunque se encuentra bastante despistada pues no hay indicios que se\u00f1alen un camino por donde comenzar la investigaci\u00f3n.<br \/>\nF I N<\/p>\n<p>( Santander a 28 octubre de 2013)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7 de octubre de 2013 LA SOLEDAD DEL PERDEDOR Una noche m\u00e1s decidi\u00f3 ir a tomar una copa al bar de siempre. Era un poco l\u00fagubre y bastante feo. Era un rect\u00e1ngulo delimitado por la barra, en forma de ele, que se encontraba a mano derecha. Al fondo, una cortina ocultaba el acceso a un &hellip; <a href=\"https:\/\/retortillo.ink\/?page_id=148\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLA SOLEDAD DEL PERDEDOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":295,"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/148\/revisions\/295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/retortillo.ink\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}